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De festejos y contingencias / Pedro Peñaloza

  • Pedro Peñaloza

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.”

Martin Luther King

1. Glotones y simuladores. Diego Fernández de Cevallos tiene todo el derecho de convocar y reunir a sus amigos para festejar lo que sea, de eso no hay duda. De ahí a que el señor del puro pretenda hacernos creer que sus convidados fueron simplemente a socializar abrazos y disfrutar de las suculentas viandas hay una distancia considerable. ¿Tenemos derecho a juzgar una fiesta privada? Sí y no. Sí, cuando se hace pública, que es el caso, por las imágenes socializadas por la simpática y derechista jefa delegacional de Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez. Si hubiera sido privada, sin que los terrícolas nos enteráramos, de tan “plural” comilona, pues entonces no podríamos realizar ningún análisis sociopolítico de la flora y fauna que concurrió al domicilio del multicitado panista.

2. ¿Quiénes fueron a dicho encuentro culinario? Una precisión quizá pedagógica. Se dice que en el ágape de Diego Fernández se reunió la “Mafia del poder”. En realidad confluyeron varias representaciones: segmentos de la burguesía, fracciones del poder político, periodistas mercenarios de distintas vertientes, arribistas de ocasión, izquierdistas transvestistas, expriístas acostumbrados a la abyección y hasta familiares de buena fe.

¿La llamada “mafia del poder” es monolítica? Claro que no, depende de la coyuntura. Sería simplista decir que siempre lo es. Habrá ocasiones en que riñan entre ellos. Su única brújula es el poder político y económico. Por ello, varios dueños del dinero “invierten” en distintos candidatos presidenciales. Eso está muy documentado. Así que veamos con lentes multifocales a los grupos dominantes. No hacerlo implica confundir táctica con estrategia. Aunque, el mesiánico nacionalista tardío los vea como iguales y, hasta ya sentenció que “los integrantes de la mafia del poder serán derrocados en 2018, con derecho a la amnistía, porque no habrá persecución. Justicia, no venganza” (El Universal, 16/03/16, p.5). ¡Ufff!

3. Ecológicos e hipócritas. Ignorancia básica. El Gobierno de la Ciudad de México enfrenta la fase 1 de la contingencia ambiental con servicio gratuito en el metro y metrobuses. ¿Acaso supone Mancera que los automovilistas dejarán el auto para usar el transporte público? Asimismo, se restringe la circulación de vehículos con determinado número de placas y al mismo tiempo se fomenta el uso del auto con una millonaria infraestructura.

Expliquémonos: ahora resulta que quienes han fomentado y facilitado la cultura del automóvil (cuyo uso representa el 80 por ciento de la contaminación), aparecen indignados y preocupados por los niveles de ozono que se estacionaron en la ciudad. No se debe olvidar que los Gobiernos, de distintos signos partidarios, que han gobernado la ciudad, de desde, por lo menos, los ejes viales de Hank González, hasta la estratificación de segundos pisos por López Obrador; así como las autopistas urbanas de Ebrard, y la política pública torpe y errática de Mancera, en el trastabillante manejo del “hoy no circula”; nos han colocado en un escenario donde la doble moral se convierte en moneda de uso corriente. ¿Alguien puede creer en la auténtica preocupación de las burocracias federal y local para realmente buscar aminorar los efectos en la salud por la ola contaminante? El capitalismo es el principal promotor de la depredación ambiental y de los recursos naturales, frente a eso, las reacciones de las clases dominantes “son simples aspirinas para el cáncer”.

Epílogo. Osorio Chong afirma que la política antidrogas “debe priorizar la prevención y no la fuerza” (Milenio, 16/03/16, p.8). ¿Qué le pasa al hidalguense? Usted licenciado, riñe con la realidad.

pedropenaloza@yahoo.com

Twitter: @pedro_penaloz