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De Justicia y otros Mitos

  • Sergio Valls Esponda

  • Sergio Arturo Valls Esponda
  • Justicia “in vitro” (Segunda Parte)

La semana pasada comentamos un caso polémico. La Corte Interamericana de Derechos Humanos discutió el caso de matrimonios a los que le fue negado el procedimiento de Fecundación “In Vitro” (FIV) en Costa Rica. Trece años después, cuando enérgicamente se ordenó al Estado tico se implementara, resultó que las mujeres no contaban con la salud ni edad apropiadas.  Si bien no se definió lo correspondiente al daño moral, sí quedó claro el cumplimiento (tardío) de la resolución de la Corte y se constató la existencia del
procedimiento.

Cumplo lo acordado la semana pasada, temas relacionados con la FIV en México:

Como sabemos es el principal tratamiento para la infertilidad. Consiste en fecundar un óvulo fuera del cuerpo de la madre. El creador del procedimiento, Robert G. Edwards, recibió por ello el Premio Nobel de Medicina 2010. El costo mínimo en México es de 75,000.00 pesos.

PARADOJA. Ante un papel cada vez más activo y determinante de la mujer en la sociedad, existe mayor consciencia de la responsabilidad que implica ser madre, aunada a una compleja combinación de circunstancias económicas, laborales, y sociales. Por ello, muchas mujeres buscan su primer embarazo después de los 35 años, una vez que han consolidado sus proyectos personales. Sin embargo, las condiciones de fertilidad no son las óptimas. La alternativa no es volver a la época en que se procreaba a los 18 años; debemos mirar de cerca causas de infertilidad y encontrar soluciones.

MERCADO. Cuando por alguna razón no se utilizan óvulos de la futura madre, se recurre a una donante. Si bien la legislación prohíbe la venta, en la práctica se establece una retribución. El monto varía dependiendo de la clínica y la ciudad. No solo hay requisitos médicos; también se juegan exigencias estéticas: color de piel y ojos, estatura, textura de cabello y raza. Si se cumplen, puede recibir hasta 30 mil pesos por cada “donación”. Algunas modelos son las principales proveedoras para las clínicas, en donde poco se habla de los efectos secundarios ni de los conflictos éticos.

SOCIEDAD. El círculo social y familiar suele ser el problema más complejo porque de ahí surgen críticas, bromas, preguntas, desprecios, exclusiones, así como consejos no solicitados relacionados con la ausencia de hijos. La mujer se ve en la necesidad de preguntarse y reflexionar sobre lo que se cree que conforma las relaciones familiares, sobre lo que se considera ser madre, por qué tener hijos y el rol que juegan en la vida, sobre la importancia que tiene el compartir una genética similar, de vivir el embarazo y el proceso de dar a luz, sobre lo que significa educar a un nuevo ser, sobre una vida con un hijo adoptado o sin hijos. El futuro se vuelve incierto porque la vida toda se supedita al éxito o fracaso del tratamiento. Todo se pone en pausa. Se desconoce si se habrá de renunciar al trabajo o modificar la relación con las creencias. De esta manera, la reproducción asistida termina por tener una influencia decisiva en la vida diaria de quienes recurren a ella.

POLÉMICA. En el país se atienden las necesidades reproductivas de las comunidades gay, lesbianas y transexual ofreciéndoles opciones. Ya sea fecundar un ovulo donado con espermatozoides de alguno o de ambos en caso de una pareja gay, luego estransferido a un útero “en renta” para que anide en él y continúe su desarrollo hasta el parto. En caso de mujeres se extraen uno o varios ovocitos para permitir que sean fecundados por un espermatozoide donado. La escasa legislación al respecto propicia que la tercera razón de turismo médico en nuestro país sea con fines reproductivos.

El tema es inagotable. Algo que me incomoda es que la infertilidad no se considera un problema de salud así que por lo general no es tratado en clínicas públicas. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad, los hombres y mujeres tienen derecho a fundar una familia nos señala la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Entonces: ¿cómo proteger a una persona en México que vive en la pobreza y no puede procrear? Me apena decir: No lo sé.