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De justicia y otros mitos

  • Sergio Valls Esponda

ExDF o la Constitución contaminada

Lograremos una constitución más chilanga que la torta de tamal.” Con esa chulada de frase un partido político pide el voto para elegir diputados constituyentes. De inmediato llega la imagen de la tremenda torta constitucional: contaminada, desparramada, manoseada, ideal para la obesa burocracia de la capital. Dice el comensal “para eso alcanza” aunque después de los 150 millones de pesos que el gobierno capitalino destinará a la operación de los primeros meses de la Asamblea Constituyente y los 420 millones que según el INE costará la elección, da la impresión de que debería alcanzar para más.

Claro que es poco comparado con lo que ha costado en el nuevo “pinky look” de la Capital. ¿Pues qué tenía de malo ser Distrito Federal? Hasta se le extraña; ahí no hubieron contingencias ambientales en 14 años.

La ocurrencia de la torta de tamal funciona para sugerir el gentilicio que tanto preocupa. ¿Qué tal se escucha “Guajolotences”? Otras sugerencias. La nostálgica “Exdefeños”; con los nuevos aires “Imecos”o “Contingentes”.

Pero dejemos las cosas serias. Le voy a contar cómo se va a elegir a los constituyentes. Eso sí da risa. Elegiremos a 60 de entre 551 candidatos más suplentes. Los nombres de los 1102 estarán en la boleta (no olvide llevar su lupa).Como en cualquier buena pachanga, todo mundo tendrá pareja. Mitad son mujeres, mitad no.

De un lado de la boleta estarán 11 candidatos independientes y del otro los logos de nueve partidos, puede escoger a un independiente o a un partido. Ojo: si selecciona a un independiente y luego a un partido el voto es nulo. Ahora viene lo bueno. Después de la elección, la noche del domingo 5 de junio se contarán los votos emitidos y se restarán los nulos que, con tanta confusión, será un buen número. No importa el distrito ni la delegación. El resultado se divide entre 60 y se obtiene el cociente natural (es en serio) si algún independiente tiene por lo menos los votos del cociente será constituyente. Los lugares que sobren se reparten entre los nueve partidos, pero antes se restan los votos de los independientes, y el resultado se divide entre los lugares a repartir. Por ejemplo, si entraron 3 independientes, se divide entre 57.Con el nuevo cociente se divide entre la votación de cada partido y se obtiene el número de diputados. Si quedan lugares se utiliza el resto mayor (así se llama) que es el sobrante de votos de cada partido una vez asignados diputados por cociente natural. Ahora sume su edad, reste el número que pensó multiplíquelo por cero y esa es la importancia de su voto. Pero eso ya lo anticipa la mayoría de los potenciales votantes pues se espera un abstencionismo mayor al 70 por ciento. Los otros 40 constituyentes porque serán cien, son los que van a trabajar. Pero no se preocupe; para evitar errores los eligen por nosotros. Si de los “40 principales” 28 son legisladores, estaba debidamente considerada la voluntad popular ¿Qué caso tiene hacer la pantomima y el gasto que representa?

120 expertos que participaron en los Diálogos por la Justicia nos acaban de decir que lo urgente es atender la justicia cotidiana, porque no existen mecanismos de acceso y los procesos son lentos, complejos e ineficientes. Ante eso, ocuparse de armar un Congreso Constituyente no parece una prioridad para los exdefeños.

James Madison durante la convención constitucional Norteamericana señaló que el principal objetivo tenía que ser “proteger a la minoría de los opulentos contra la mayoría”. Esa es la fundación del sistema constitucional, difícil encontrarlo en la literatura académica, a no ser que se quiera encontrar. ¡hasta el próximo martes!

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