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De lo que tengo miedo, es de tu miedo…

  • Gabriela Mora

Semana muy complicada: sube la gasolina y por ende, muchas cosas más, anuncio de cambios en el gabinete presidencial, bloqueos, manifestaciones, actos de rapiña, violencia… en fin: México arde e inevitablemente se sume en el caos…

Sin duda el presidente Enrique Peña Nieto ha intentado explicar que la liberación de los precios de los combustibles es resultado de una decisión primordial para velar por el bienestar de la economía del país e incluso ha manifestado comprender al pueblo respecto a la molestia que ello implica; sin embargo, en un mensaje a la nación afirmó que de no haber tomado este camino, las consecuencias económicas serían lamentables….

Además, el Presidente señaló que dicho incremento no es producto ni de la Reforma Energética ni de la fiscal, sino de la elevación de los precios internacionales del petróleo: “Comprendo la molestia y el enojo”, dijo, pero la medida busca “preservar la estabilidad de la economía”. Añadió que “el Gobierno no permitirá abusos… alzas en precios que no sean justificados… y ofrecerá apoyo a los sectores más vulnerables”…

Lo cierto es que, derivado de ello durante la semana se han suscitado protestas, bloqueos de carreteras, actos de rapiña y vandalismo que han sido promovidos por partidos y organizaciones civiles que al menor evento se cuelgan para movilizarse; y si todo esto se vale en el marco del derecho a manifestarse, la pregunta es ¿quién está “desbalanceando a la sociedad” –ya de por sí descontrolada-, para los saqueos de supermercados, los robos de gasolina en estaciones, los cierres de barrios y poblados para asaltar a mano armada a comerciantes, conductores y transeúntes? Es más, a casi una semana de protestas y vandalismo, además de la psicosis colectiva y el desconcierto que todo ello ha ocasionado, se considera poca la acción policÍaca en relación a los daños reportados por los afectados a nivel nacional contra el número de presuntos responsables detenidos.

El líder de los senadores perredistas, Miguel Barbosa, reconoció que el Congreso se equivocó al aprobar que se adelantara un año la liberación del precio de los combustibles por lo que exhortará al presidente Enrique Peña Nieto a fin de que envíe una iniciativa para reformar la Ley de Ingresos. Por su parte, el líder de los senadores priÍstas, Emilio Gamboa, sostiene que los legisladores de su partido son respetuosos de las manifestaciones de inconformidad por el aumento en los precios de las gasolinas, pero pidió que se hagan dentro del marco legal y no sean objeto para el vandalismo y el desorden que harán más difícil la situación e hizo hincapié en que “México y su gente son más grandes que las adversidades que enfrenta, por lo que será por los cauces institucionales que encontraremos la mejor vía para salir adelante de esta delicada situación”.

Lo cierto es que el desorden derivado de la psicosis se ha expandido por todo el territorio nacional generando que comercios, gasolineras y hasta centros laborales bajaran la cortina para evitar ser víctimas de disturbios y saqueos; todo esto en gran medida ha sido  provocado por las redes sociales, aunque igualmente hemos de reconocer, como ha sido costumbre en este Gobierno, la ausencia de un manejo adecuado de la crisis y de la comunicación social del o los gobiernos afectados, es decir, que en materia de comunicación a las autoridades les han ganado la partida…

Lo que es un hecho es que se ha elevado la alerta en las instituciones de seguridad en el país, y fuentes cercanas a estas áreas confirman que el propio Miguel Ángel Osorio Chong ordenó a los elementos del Ejército, Marina y Policía Federal realizar tareas de vigilancia en calles y puntos estratégicos y que cuando se les pida su traslado a manifestaciones contra el gasolinazo, se trata únicamente de hacer presencia, sin ningún tipo de confrontación: estar presentes, proteger instalaciones y personas, pero aguantar vara.

Lo cierto es que la situación es alarmante e independientemente de los costos políticos que el Presidente tenga que pagar, la promesa en su discurso respecto a dar “apoyos” a los más vulnerables implica nuevos subsidios aunque éstos sean muy ineficientes.

Se trata sin duda de aplicar la ley, no permitir bloqueos de carreteras ni actos vandálicos, restablecer el orden… Pero aplicar la ley y asumir el poder no parece ser opción para estos políticos…

gamugui@hotmail.com