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De princesas, príncipes y demás cuentos

Desde muy pequeños a la mayoría de los seres humanos nos hablaron de las relaciones de pareja
orientadas a:

“SE CASARON Y VIVIERON FELICES PARA SIEMPRE”

Como si esto sucediera por arte de magia, con la condición que durante el noviazgo se hubiera matado uno que otro dragón.

Nos enseñaron a aspirar a vivir en un amor romántico en el cual nuestra pareja (un ser humano casi perfecto) nos daría la felicidad, la plenitud y el desarrollo que nosotros no podemos alcanzar por nuestros propios medios, además de esperar que el otro  se encargue de llenar nuestros vacíos existenciales, cuando ni siquiera puede con los suyos.

“SI NO FUNCIONA ME DIVORCIO”

En un mundo moderno nos es muy fácil renunciar al compromiso, y embarcarnos en relaciones tan desechables como nuestra inmadurez emocional lo permita; para un ejemplo basta con ver a uno de 50 y tantos, correteando a una de
veintitantos.

Las personas y las relaciones perfectas no existen, se van formando con el tiempo; conozco a personas casadas que al no encontrar lo que esperaban del matrimonio, viven con su pareja esperando que el verdadero amor llegue a sus vidas.

Ver en tu pareja el enemigo a vencer no ayuda.

Las relaciones de pareja sólidas se construyen a partir de la decisión de compartir nuestra vida con la persona que amamos, en la inteligencia de que estaremos dispuestos a compartir la responsabilidad, ser tolerantes, amorosos, renunciando al egoísmo.
“PARA BAILAR UN VALS SE NECESITAN DOS”

Dos personas que estén dispuestas a ceder en bienestar de su relación, a cuidar uno del otro, a ser cómplices, amigos, a vivir en respeto, a esforzarse por dar lo mejor de uno mismo sin
esperar que el otro cambie.

Hacer un esfuerzo para que en los momentos adversos, la relación tenga la fortaleza para sobrevivir.

Tener los mismos gustos y un proyecto de vida en
común es importante.

Amate a ti mismo, así amarás profundamente a quien esté contigo.

Abre una puerta de comunicación, no siempre tenemos la verdad absoluta.

Dedica tiempo de calidad a tu pareja.

Aprende a manejar las diferencias y peleas, son inevitables y tú decides hasta donde pueden llegar.

Adaptarnos a los cambios y estar dispuestos a
evolucionar.

Nos lleva a una vida
plena en pareja.

Twitter @Adriana
Paramo

www.adrianaparamo.com