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Democracia sin mediocres

  • Jorge Schiaffino

Desatados ya el oportunismo, la ansiedad y las motivaciones oscuras de los líderes opositores apoyados por los corifeos de algunos seudointelectuales, somos todos testigos de una vertiginosa discusión sobre las alianzas que buscan derrotar al PRI en 2018. Con una orquestación burda y un montaje anacrónico, iniciamos la semana con los anuncios de frentes opositores; Justificando lo simplista de su idea -que por cierto no es nada nuevo-, se anunció a la sociedad el interés de buscar coincidencias y proyectos para evitar que el PRI pueda ganar las próximas elecciones.

Traidores a su propia ideología y bajo la máscara de pensar en los mexicanos, vemos a una gran camarilla de políticos preocupados por su futuro personal, ya que existe la seria posibilidad que el PRI como partido y su gran organización y ejército de militantes, logren derrotar en las urnas a la oposición partido a partido, de otra forma no se explica la urgente necesidad que marcan algunos políticos que desde el PAN y el PRD, que quieren sobrevivir a sus propios partidos ya que el camino para ellos es venderse al antagónico histórico.

PAN y PRD preocupados porque el resultado del Estado de México demostró que en la democracia mexicana y el sistema electoral que tenemos, la estructura territorial y social sigue siendo una realidad que ambas fuerzas no han podido derrotar. También porque no están seguros que sus aspirantes puedan convencer por sí solos a los mexicanos; preocupados también porque sus votos bajo este escenario, atomizarán su representación en el Congreso, apenas una caricatura política.

Será posible imaginar compartiendo las posiciones sobre el aborto en Margarita Zavala y Alejandra Barrales, a Graco Ramírez y Moreno Valle ideando una nueva política social, o bien a René Bejarano acompañando a  Mariana Gómez del Campo en esquemas de participación ciudadana. Si todo esto es posible entonces la alianza ha muerto antes que consumarse, por contradictorio que parezca.

Ernesto Ruffo, Luis Derbez o los Chuchos, quienes conocen mejor el poder de la negociación, están conscientes que estos anuncios son solo una forma de hacer campaña desde ahora, de estar y aparecer en los medios para intentar reventar al PRI, porque al final cuando llegue el momento de decidir se romperán los acuerdos porque están fincadas las esperanzas en proyectos de camarilla y no en un programa para México.

El PRD a quien solo falta empeñar el mobiliario porque su capital político sigue en franca descomposición, está a la espera de esta posible alianza y algunos de sus integrantes están esperando si les conviene más aliarse con el PAN o desbandarse a Morena.

En la Ciudad de México, tristemente esto no deja de arrastrar al PRI ya que los seudopriistas de la capital, que se han apoderado en los últimos años del partido en la ciudad, dando únicamente satisfacción a sus ambiciones personales, difunden rumores que ante la baja popularidad que han generado las recientes dirigencias y de quien decide al interior del partido, se está fraguando una alianza por debajo del agua con Morena. ¿Acaso no es tiempo de que el CEN se interese por el PRI de la ciudad y de que la democracia destierre a los mediocres?
Al tiempo.

Exlegislador

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx