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Derecho familiar

  • Derecho Familiar / Julián Güitrón Fuentevilla

  • ¿Es superior el interés del menor? ¡Lázaro Tenorio responde en el Canal Judicial de la Suprema Corte!
  • Esencia de las conferencias magistrales dictadas en el XIX Congreso Internacional de Derecho Familiar
  • Reconocimientos académicos universitarios a El Sol de México y al Canal Judicial

¿ES SUPERIOR EL INTERÉS DEL MENOR? ¡LÁZARO TENORIO RESPONDE EN EL CANAL JUDICIAL DE LA SUPREMA CORTE!

La trascendencia de la temática citada, cobra nueva vigencia y se actualiza en las afirmaciones y reflexiones del jurista Tenorio Godínez, quien día a día resuelve en la Primera Sala del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, siguiendo los derroteros del máximo órgano jurisdiccional, los más graves problemas que aquejan a la niñez mexicana, anteponiendo el interés de ésta a cualquier otro, incluso de sus propios padres, de su familia en general, de la sociedad y en su caso del propio Estado; para que usted disfrute ésta importante información, le sugerimos que lo haga en el programa que trasmite el Canal Judicial, que usted podrá ver mañana lunes 14 de noviembre de las 9:00 a las 10:00 horas; el martes de las 17:00 a las 18:00; el jueves de las 4:00 a las 5:00 y el viernes de las 11:00 a las 12:00 horas, en Cablevisión 112, Sky 639, Dish 731; las repetidoras locales de televisión y en el Canal de Julián Güitrón Fuentevilla-Derecho Familiar, para además tener acceso a los 280 programas de Derecho Familiar exhibidos en esa plataforma.
ESENCIA DE LAS CONFERENCIAS MAGISTRALES DICTADAS EN EL XIX CONGRESO INTERNACIONAL DE DERECHO FAMILIAR
LOS DEBERES CONYUGALES EN DERECHO

ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO

Dr. Carlos Lasarte Álvarez

La unión matrimonial es, sin duda alguna, una de las relaciones interpersonales más intensas en la experiencia del ser humano y, en consecuencia, genera toda suerte de efectos, deberes y derechos entre los cónyuges.

En la generalidad de los casos, el cuadro de derechos y deberes que, en cualquier momento, han formulado los códigos civiles respecto de la relación matrimonial, ha de suscitar una irónica o compasiva sonrisa, pues son tantos los aspectos que se entrecruzan en la cotidiana vivencia de los cónyuges que, obviamente, el legislador no puede contemplarlos ni regularlos más que en sus aspectos más generales.

Sin embargo, si en los casos de verdadera paz y armonía conyugales, las prescripciones de los códigos civiles pueden considerarse papel mojado y ninguna persona con mediana sesera se dedica a superar una desavenencia conyugal o una discusión familiar con el Código o la Ley en la mano, es evidente también que el legislador tiene que atender a los supuestos en que las discrepancias y desacuerdos de alcance requieren una regla de mediación, estableciendo los criterios o parámetros normativos básicos que permitan resolver los conflictos conyugales de gravedad, que dejan de ser íntimos o intraconyugales y que, antes o después, acaban por provocar el recurso al juez y, en casos no infrecuentes, la crisis matrimonial.

El conjunto de reglas dedicadas a la regulación de las relaciones entre los cónyuges atiende tanto a los aspectos puramente personales de la convivencia matrimonial, cuanto a aquellas cuestiones de índole patrimonial que, de una forma u otra y con mayor o menor alcance, se plantean en cualquier matrimonio. No es extraño, pues, que doctrinalmente se hable de «efectos personales» y «efectos patrimoniales» del matrimonio, en expresiones con valor entendido acuñadas hace tiempo y de general aceptación por todos los autores.
LA BIOÉTICA APLICADA AL DERECHO FAMILIAR, LAS TRANSFORMACIONES Y SUS REPERCUSIONES ACTUALES EN LA SOCIEDAD

Dr. Antonio García Sánchez (México)

La familia es el cimiento de la sociedad, porque en ella se aprenden los valores y la educación que impactan desde la niñez hasta la edad adulta en la sociedad, en el Estado y el país. Para lograr un cambio fundamental es necesaria la educación por valores. Hoy en día prevalece una crisis de valores pero nadie más tiene la culpa que nosotros mismos y todos los medios masivos de comunicación, incluyendo a los teléfonos móviles y lo que ello implica; ya que también han favorecido con sus diferentes aplicaciones que no promueven los valores del mexicano y que carecen de valor educativo, haciendo presa fácil para practicar el bullying, promueven los matrimonios a edad temprana, entre otros tipos de problemas sociales.

Además se constatan otros cambios muy importantes en la familia, conformándola como moderna, en la cual las funciones de la familia han cambiado, la composición familiar ha variado y los ciclos de vida y el rol de padres ha tenido variaciones, que hoy en día son tan rumorados y que tiene a un sinfín de personas envueltas en una aceptación o problemas sociales, dependiendo del lado donde se encuentren.

En la actualidad, han surgido un sin número de cambios importantes en torno al rol de la mujer en la sociedad y su ingreso al mundo del trabajo y los cambios en la organización familiar. Los roles en la familia han cambiado y se han indiferenciado en la modernidad.

Inclusive la diversidad sexual se viene incorporando en el concepto de familia moderna, viéndose de forma más frecuente y aceptada en las sociedades modernas, a matrimonios de homosexuales por ejemplo, conformando familias.

Otro hecho significativo de la familia moderna tiene que ver con matrimonios conformados por segunda vez. Es decir, matrimonios de personas que se separan de sus antiguas parejas y vuelven a contraer matrimonio y a formar una nueva familia, conservando relaciones con su familia anterior o integrándola en la nueva familia.

Se destaca también en la familia moderna que muchas parejas no contraen matrimonio pero conviven por mucho tiempo y tienen hijos.

LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN LA REPÚBLICA DOMINICANA.

Dra. Birmania  Sánchez Camacho

Los derechos fundamentales de la persona menor de edad y su incorporación en la Convención de los Derechos del Niño. La categoría de derechos fundamentales otorgado a los derechos esenciales ha dado lugar al reconocimiento progresivo a través de la historia de éstos, tanto en la esfera interna  de los Estados como en la esfera internacional.

Si bien constituye un principio básico de la teoría de los derechos humanos que tanto los instrumentos internacionales como nacionales son aplicables a todas las personas sin distinción, no podemos negar la existencia de que algunos sectores de la población no se encuentran efectivamente protegidos en el disfrute de éstos, dentro de los que encontramos la niñez y la adolescencia que hasta el siglo XX se mantenían al margen de las reivindicaciones generales en materia de derechos, sin una respuesta jurídica efectiva e ignorados por parte de la sociedad y el Estado.

El estado de abandono de los menores de edad llegó a ser tal que se otorgaba licencia a los abusos contra los “menores” si éstos eran cometidos en el ámbito familiar, es decir, se maquillaba el irrespeto, la tolerancia y el ejercicio de la patria potestad con la desconsideración a los titulares de los derechos fundamentales como lo son las personas menores de edad. De igual manera, a este sector de la población se les desconocían las garantías sustantivas y procesales, llegando a ordenarse medidas de internamiento a fin de protegerles, situación que dio lugar a una infancia dividida; por un lado, los “menores” y por el otro, “los niños y niñas”, dependiendo de su estrato social.
LOS FUNDAMENTOS JURÍDICOS DE LAS NUEVAS FORMAS PARA CONSTITUIR LAS FAMILIAS EN EL SIGLO XXI”

Dr. Demetrio Cortés Ortega (México)

Aplicando la prospectiva jurídica al Derecho Familiar y especialmente al concepto familia, tenemos que desarrollar una sistemática que nos permita analizar su etimología para subrayar que la definición tradicional ha sufrido alteraciones importantes y que en el siglo XXI podemos afirmar categóricamente y acreditarlo, que hay tantas familias, cuantos actos jurídicos, hechos jurídicos o hechos materiales la originen.

1.- ETIMOLOGÍA Y DIVERSOS CONCEPTOS DE FAMILIA

La palabra familia, familiae atendiendo a sus orígenes, se ha caracterizado por hablar de servidores o esclavos o de servidumbre en una casa; semánticamente y con base en el latín, esta palabra “denotaba a la casa misma, a las personas unidas a un gran personaje. En el caso, por ejemplo, de res familiaris significa los bienes de la familia, el patrimonio familiar, la hacienda. En su evolución semántica adquirió los significados de cuerpo, corporación, secta, banda, escuela, tropa”.

Aquí empezamos a ver que en la familia, al hablar de varias personas, cuando éstas se dividen o cada quien va por diferentes caminos, pueden surgir otras clases de familias, posición ideológica fundamental de esta
investigación.

Siguiendo con su raíz latina, pero con el enfoque de adjetivo, proyectado a familiaris- familiare significa familia, doméstico “amigo de la casa, íntimo, confidencial, de gran confianza, habitual, común”.

Llevado a este origen el sufijo ar aparecen los verbos en la primera conjugación en español y así encontramos familiar que derivados como familiaridad, que en el “latín clásico existe el adjetivo familiaritas-familiaritatis, referido a relaciones especialmente de intimidad. El sufijo-dad indica cualidad”.

Finalmente para entender esta palabra como adverbio en español, al agregarle el sufijo mente, encontramos familiarmente.

Unos de los objetivos que perseguimos en esta investigación, es demostrar que desde sus orígenes, en su concepto tradicional, hay la proyección a varios conceptos y así encontramos que familia debe entenderse como un “grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas bajo la autoridad de una de ellas”. Esta definición habla de varias personas que son parientes, y cuando se separan, se puede pensar en que al ir ellos a formar otras familias, encontraremos que la original crea esas diversas instituciones, con sus propias relaciones jurídicas como lo veremos más adelante.
PROSPECTIVA JURÍDICA DEL DERECHO FAMILIAR

Dr. Fernando Sosa Pastrana (México)

Al referirnos a la Prospectiva jurídica del Derecho Familiar, hacemos una aportación al revisar los diferentes antecedentes de la palabra prospectiva. Destacando que su utilidad, consiste en analizar el pasado, evaluar el presente y proponer soluciones al futuro, que en el caso concreto, se refieren al Derecho Familiar. Damos respuesta a las diferentes interrogantes, por ejemplo, para saber de dónde viene el Derecho Familiar, cuál es su situación actual y las reformas y aportaciones nuevas, que mejor protejan a la familia.

Revisamos desde el Código Familiar de Costa Rica, de 1973, la fundación del Colegio Nacional de Estudios Superiores en Derecho Familiar, A.C., en el mismo año, presidido por Julián Güitrón Fuentevilla, institución fundamental para que en México despegara el estudio a fondo de esta disciplina. El Código Familiar de Cuba de 1975, así como el Primer Congreso Nacional en la materia, que se celebró en México en 1975, con el valioso patrocinio de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y de El Universal, El Gran Diario Independiente de México, dirigido por Francisco Ealy Ortiz.

Hacemos un repaso y análisis de los congresos mundiales e internacionales de Derecho Familiar, llevados a cabo en diferentes países, interesados en esta materia. Reseñamos desde el primero, celebrado en Acapulco, Guerrero, en 1977, hasta el décimo noveno que estamos realizando en la UNAM en el 2016. Destacamos lo que han significado y la influencia de los Códigos Familiar y de Procedimientos Familiares de Hidalgo de 1983. Damos una panorámica y citamos textualmente, el contenido de la Carta de los Derechos de la Familia, publicada por la Santa Sede en 1983 y la Declaración Interamericana de los Derechos de la Familia, debido a la iniciativa de la Organización de Estados Americanos, del mismo año. En esta prospectiva, nos referimos al papel que ha tenido el Código Familiar de Zacatecas de 1986. La reseña de cómo se hizo el Código Familiar de El Salvador de 1988, proyecto creado por el Dr. Julián Güitrón Fuentevilla. En 1990, narramos la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas y el nacimiento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en México. Se destaca la trascendencia de la Reforma realizada en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, para sistematizar la nueva enseñanza del Derecho Familiar, separándolo por primera vez en el mundo del estudio del Derecho Civil. Esta Reforma se debió en gran parte al trabajo tesonero del Dr. Julián Güitrón Fuentevilla, realizado con el doctor Manuel Ovilla Mandujano, así como por quien fue en ese tiempo, el director de la Facultad de Derecho, el doctor Máximo Carbajal Contreras, quien con su visión histórica, logró una reforma integral en todos los Programas y Planes de Estudio, que desde 1907 no se habían actualizado.
ADOPCIÓN: TRIUNFOS Y DESAFÍOS EN EL SIGLO XXI

Dr. Juan Luis González Alcántara y Carrancá (México)

La adopción puede definirse como “el procedimiento mediante el cual se establece una relación jurídica entre un menor y una persona o pareja que no son sus padres biológicos”. Aunque sus raíces en el mundo occidental pueden trazarse hasta la antigüedad clásica –en concreto, a la jurisprudencia romana-, la institución ha sufrido importantes cambios con el paso de los siglos.

Aunque el concepto moderno de adopción puede ubicarse en los grandes cambios estructurales acaecidos durante el siglo XIX, existen importantes antecedentes históricos que merecen ser analizados, entre los que destaca el Código de Hammurabi, en donde se detallaban los derechos de los adoptantes y las responsabilidades de los adoptados.

Considerablemente distinta de la adopción moderna, las prácticas antiguas de la adopción enfatizaban los intereses políticos y económicos del adoptante, proporcionando una herramienta legal que fortalecía los lazos políticos entre las familias adineradas y creaba herederos varones para administrar su herencia. El uso de la adopción por parte de la aristocracia ha sido documentado extensivamente, como es el caso de muchos emperadores romanos.

Lo anterior cobra particular importancia si consideramos que, a diferencia de la actualidad, la adopción en la antigüedad clásica no tenía como finalidad principal la de proveer para la manutención de los niños que habían sido abandonados, los cuales, por lo general, eran vendidos como esclavos. Por otro lado, los menores abandonados que sí eran acogidos ocasionalmente, por lo general lo eran bajo la figura de la tutela, denominados alumni o pupilos, aunque aún eran considerados propiedad del padre que los había abandonado. (Continuará)