imagotipo

Derecho familiar | Julián Güitrón Fuentevilla

  • Derecho Familiar / Julián Güitrón Fuentevilla

Introducción

La investigación sistemática y metodológica que hemos hecho a nivel nacional e internacional del Derecho Familiar y el Sucesorio nos ha permitido encontrar la respuesta a la interrogante supracitada, que analizaremos en este espacio periodístico. Reiteradamente hemos formulado críticas constructivas a las Cámaras federales que integran el Congreso de la Unión, porque, fundamentalmente, por ignorancia desde que se inició la vigencia el 1 de octubre de 1932 del Código Civil que hoy se llama Federal, se incluyeron en éste disposiciones jurídicas para regular todo el Derecho Familiar y Sucesorio de quienes habitaban en ese tiempo en el Distrito Federal y en los territorios federales, subrayando que esto era en materia común y para toda la República en materia federal.

Código civil de 1974

En la fecha señalada al haber desaparecido en ese año Quintana Roo que era territorio federal y se convirtió en Estado, el Código Civil oficialmente se denominó “Código Civil para el Distrito Federal en materia común y para toda la República en materia federal”. Seguramente, usted distinguido lector que me honra leyendo este espacio, ya habrá notado que la obsolescencia y la poca preparación de quienes en esos tiempos eran legisladores federales, llegó hasta el punto de mantener en ese cuerpo normativo las normas que eran locales -Distrito Federal y territorios federales- vinculadas al Derecho Familiar que va del artículo primero al 746 cuyas materias son las siguientes: Libro Primero de las personas. Título primero de las personas físicas. Título segundo de las personas morales. Título tercero del domicilio. Título cuarto del Registro Civil. Capítulo I, disposiciones generales. Capítulo II de las actas de nacimiento. Capítulo III de las actas de reconocimiento. Capítulo IV de las actas de adopción. Capítulo V de las actas de tutela. Capítulo VI de las actas de emancipación. Capítulo VII de las actas de matrimonio. Capítulo VIII de las actas de divorcio. Capítulo IX de las actas de defunción. Capítulo X de las inscripciones de las ejecutorias que declaran o modifican el estado civil. Capítulo XI de la rectificación, modificación y aclaración de las actas del Registro Civil. Título cuarto Bis de la familia, capítulo único. Título V del matrimonio. Capítulo I de los esponsales. Capítulo II de los requisitos para contraer matrimonio. Capítulo III de los derechos y obligaciones que nacen del matrimonio. Capítulo IV del matrimonio con relación a los bienes, disposiciones generales. Capítulo V de la sociedad conyugal. Capítulo VI de la separación de bienes. Capítulo VII de las donaciones antenupciales. Capítulo VIII de las donaciones entre consortes. Capítulo IX de los matrimonios nulos e ilícitos. Capítulo X del divorcio. Capítulo XI del concubinato. Título sexto del parentesco, de los alimentos y de la violencia familiar. Capítulo I del parentesco. Capítulo II de los alimentos. Capítulo III de la violencia familiar. Título séptimo de la filiación. Capítulo I, disposiciones generales. Capítulo II de las pruebas de filiación de los hijos. Capítulo III de la legitimación. Capítulo IV del reconocimiento de los hijos. Capítulo V de la adopción. Sección primera, disposiciones generales. Sección segunda de la adopción simple. Sección tercera de los efectos de la adopción. Sección cuarta de la adopción internacional. Título octavo de la patria potestad. Capítulo I de los efectos de la patria potestad respecto de la persona de los hijos. Capítulo II de los efectos de la patria potestad respecto de los bienes del hijo. Capítulo III de la pérdida, suspensión y limitación de la patria potestad. Título noveno de la tutela. Capítulo I Disposiciones generales. Capítulo II de la tutela testamentaria. Capítulo III. de la tutela legítima de los menores. Capítulo IV de la tutela legítima de los mayores de edad incapacitados. Capítulo V de la tutela de los menores abandonados y de los acogidos por alguna persona, o depositados en establecimientos de asistencia. Capítulo VI de la tutela dativa. Capítulo VII de las personas inhábiles para el desempeño de la tutela y de las que deben ser separadas de ella. Capítulo VIII de las excusas para el desempeño de la tutela. Capítulo IX de la garantía que deben prestar los tutores para asegurar su manejo. Capítulo X del desempeño de la tutela. Capítulo XI de las cuentas de la tutela. Capítulo XII de la extinción de la tutela. Capítulo XIII de la entrega de los bienes. Capítulo XIV del curador. Capítulo XV del Consejo Local de Tutelas y de los jueces de lo Familiar. Capítulo XVI del estado de interdicción. Título décimo de la emancipación y de la mayor edad. Capítulo I de la emancipación. Capítulo II de la mayor edad. Título undécimo de los ausentes e ignorados. Capítulo I de las medidas provisionales en caso de ausencia. Capítulo II de la declaración de ausencia. Capítulo III de los efectos de la declaración de ausencia. Capítulo IV de la administración de los bienes del ausente casado. Capítulo V de la presunción de muerte del ausente. Capítulo VI de los efectos de la ausencia respecto de los derechos eventuales del ausente. Capítulo VII, disposiciones generales. Título duodécimo del patrimonio de la familia, capítulo único. Y las de Derecho Sucesorio que van del artículo 1295 al 1791 que son las siguientes: Título primero, disposiciones preliminares. Título segundo de la sucesión por testamento. Capítulo I de los testamentos en general. Capítulo II de la capacidad para testar. Capítulo III de la capacidad para heredar. Capítulo IV de las condiciones que pueden ponerse en los testamentos. Capítulo V de los bienes de que se puede disponer por testamento y de los testamentos inoficiosos. Capítulo VI de la institución de heredero. Capítulo VII de los legados. Capítulo VIII de las substituciones. Capítulo IX de la nulidad, revocación y caducidad de los testamentos. Título tercero de la forma de los testamentos. Capítulo I, disposiciones generales. Capítulo II del testamento público abierto. Capítulo III del testamento público cerrado. Capítulo tres bis testamento público simplificado derogado. Capítulo IV del testamento ológrafo. derogado. Capítulo V del testamento privado. derogado. Capítulo VI del testamento militar. derogado. Capítulo VII del testamento marítimo, derogado. Capítulo VIII del testamento hecho en país extranjero. Título cuarto de la sucesión legítima. Capítulo I disposiciones generales. Capítulo II de la sucesión de los descendientes. Capítulo III de la sucesión de los ascendientes. Capítulo IV de la sucesión del cónyuge. Capítulo V de la sucesión de los colaterales. Capítulo VI de la sucesión de los concubinos. Capítulo VII de la sucesión de la beneficencia pública. Título quinto disposiciones comunes a las sucesiones testamentaria legítima. Capítulo I de las precauciones que deben adoptarse cuando la ciudad queda encinta. Capítulo II de la apertura y transmisión de la herencia. Capítulo III de la aceptación y de la repudiación de la herencia. Capítulo IV de los albaceas. Capítulo V del inventario y la liquidación de la herencia. Capítulo VI de la partición. Capítulo VII de los efectos de la partición. Capítulo VIII de la rescisión y nulidad de las particiones; que en realidad atendiendo a su origen a la naturaleza jurídica de éstos preceptos en el momento que ya no había territorios federales en la República sino solo el Distrito Federal -debió promulgarse pero desgraciadamente no sucedió así- un Código Civil local con preceptos de Derecho Civil y sucesorio solo para los habitantes de la ciudad capital.

En materia de Derecho Familiar es tiempo de que los legisladores de y sus respectivos asesores jurídicos pongan orden en un asunto de importancia para las familias mexicanas

En materia de Derecho Familiar es tiempo de que los legisladores de y sus respectivos asesores jurídicos pongan orden en un asunto de importancia para las familias mexicanas

Código Civil Federal del año 2000

Al iniciarse el siglo XXI, el 29 de mayo del año 2000 siendo presidente de la República Ernesto Zedillo, el Congreso de la Unión emitió un decreto nacional estableciendo que se estaba ordenando la modificación del ámbito de aplicación del Código Civil Federal y que por lo tanto se mandató que a partir de la fecha indicada el Código sería “Código Civil Federal” para tener aplicación en esa materia -federal- en toda la República Mexicana, debe subrayarse la nueva laguna de ignorancia de quienes eran los responsables de que las leyes sean actuales, vigentes y delimitando su competencia en este casi jurisdiccional y territorial, considerando que todas las disposiciones de Derecho Familiar y Derecho Sucesorio son de orden público e interés social, y que cada uno de los 32 Estados -el último es el Estado libre y soberano de la Ciudad de México- deben tener sus normas de Derecho Familiar y Sucesorio locales, que se apliquen en todos los Estados de la República, por eso verbigracia el matrimonio de personas del mismo o de diferente sexo tienen 32 legislaciones que lo regulan de manera distinta a cada una de ellas; aquí surge una pregunta elemental: ¿Dónde quedaron y para qué sirven todas las disposiciones de Derecho Familiar y Sucesorio que contienen hoy en el siglo XXI el tan llevado y traído Código Civil Federal?

Código Civil para el Distrito Federal del año 2000

Este cuerpo normativo inició su vigencia el 1 de junio del año citado y sus normas son de aplicación local únicamente para los habitantes de la Ciudad de México; en este caso contiene las propias de Derecho Familiar y Derecho Sucesorio que citamos anteriormente y que a pesar de su redundancia, subrayaremos a continuación para que los legisladores federales hagan su parte en esta tarea y abroguen -para quitar la validez total- las disposiciones de Derecho Familiar y Derecho Sucesorio que aún permanece con plena vigencia en el Código Civil Federal.

Como muestra, un botón

El Código Civil para el Distrito Federal del año 2000 en el artículo 266 habla del divorcio incausado en los siguientes términos: “El divorcio disuelve el vínculo del matrimonio y deja a los cónyuges en aptitud de contraer otro. Podrá solicitarse por uno o ambos cónyuges cuando cualquiera de ellos lo reclame ante la autoridad judicial manifestando su voluntad de no querer continuar con el matrimonio, sin que se requiera señalar la causa por la cual se solicita, siempre que haya transcurrido cuando menos un año desde la celebración del mismo.

Solo se decretará cuando se cumplan los requisitos exigidos por el siguiente artículo.

Por su parte el Código Civil Federal regula el divorcio en el artículo 267 y ordena lo siguiente “El cónyuge que unilateralmente desee promover el juicio de divorcio deberá acompañar a su solicitud la propuesta de convenio para regular las consecuencias inherentes a la disolución del vínculo matrimonial, debiendo contener los siguientes requisitos:

I. La designación de la persona que tendrá la guarda y custodia de los hijos menores o incapaces.

II.- Las modalidades bajo las cuales el progenitor, que no tenga la guarda y custodia, ejercerá el derecho de visitas, respetando los horarios de comidas, descanso y estudio de los hijos.

III.- El modo de atender las necesidades de los hijos y, en su caso, del cónyuge a quien deba darse alimentos, especificando la forma, lugar y fecha de pago de la obligación alimentaria, así como la garantía para asegurar su debido cumplimiento.

IV.- Designación del cónyuge al que corresponderá el uso del domicilio conyugal, en su caso, y del menaje.

V.- La manera de administrar los bienes de la sociedad conyugal durante el procedimiento y hasta que se liquide, así como la forma de liquidarla, exhibiendo para ese efecto, en su caso, las capitulaciones matrimoniales, el inventario, avalúo y el proyecto de partición.

VI.- En el caso de que los cónyuges hayan celebrado el matrimonio bajo el régimen de separación de bienes deberá señalarse la compensación, que no podrá ser superior al 50 por ciento del valor de los bienes que hubieren adquirido, a que tendrá derecho el cónyuge que, durante el matrimonio, se haya dedicado al desempeño del trabajo del hogar y, en su caso, al cuidado de los hijos o que no haya adquirido bienes propios o habiéndolos adquirido, sean notoriamente menores a los de la contraparte. El juez de lo Familiar resolverá atendiendo las circunstancias especiales de cada caso.

Imagínese distinguido lector de esta columna, la sola lectura que usted acaba de ver en esta nota periodística, el Código Civil del Distrito Federal del año 2000 no tiene causales para divorciarse, en cambio el Código Civil Federal tiene más de 50 causales para divorciarse, tiene el divorcio voluntario que puede ser administrativo y el judicial y el necesario.

Conclusión

Ante lo evidente y reiterado en cuanto a la ignorancia crasa en Derecho Familiar y Sucesorio, es tiempo de que los 500 legisladores de la Cámara de Diputados, los 128 de la senadores y sus respectivos asesores jurídicos, pongan orden y como una atenta sugerencia que les hacemos, es seguir los señeros caminos que día a día trazan, marcan y construyen los 11 ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que dignamente, con sabiduría y una gran honestidad, preside el ministro Luis María Aguilar Morales para bien y protección de todas las familias que habitamos en la República.

/arm