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Derecho familiar | Julián Güitrón Fuentevilla

  • Derecho Familiar / Julián Güitrón Fuentevilla

XIX Congreso Internacional de Derecho Familiar en Chile, del 24 al 28 de octubre del año 2016

La Facultad de Derecho de la Universidad de Chile realizará el congreso supracitado con los mejores augurios para ser el evento internacional que moverá una nueva época del derecho familiar en ese país, que ha estado atrasado en políticas públicas y legislativas en favor de todas las familias chilenas, sea cual sea su origen. El decidido apoyo institucional del decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, Dávor Harasic Yaksic; de su vicedecana, Maricruz; y de Christian Lepín, presidente del Comité Organizador del Congreso Internacional, es la garantía para que quienes asistan al mismo tengan acceso a las mejores propuestas y soluciones a los graves problemas jurídicos que enfrentan todas las familias en el mundo y especialmente en Chile.

México y Chile, unidos por el derecho

Hoy estamos de manteles largos. Tenemos la presencia de un jurista chileno, un maestro del derecho, quien en el país de Chile recibe el nombre de decano porque dirige la Facultad de Derecho, el cual es el equivalente en México de nuestro director o directora.

Le damos formalmente la bienvenida al maestro Dávor Harasic Yaksic, quien nos honra con su presencia y mucho le agradecemos en nombre de los 10 millones de televidentes que tiene este programa.

El maestro Dávor agradece la invitación. Expresa que en realidad es un verdadero honor estar en el programa Derecho Familiar, sobre todo en este país, y poder dialogar acerca de temas que nos son comunes y de los cuales podemos tener recíprocos beneficios.

La Constitución del siglo XXI

Dialogaremos con el maestro Dávor de un tema muy importante y ojalá se concretara en su país el nuevo proyecto de Constitución Política. El antecedente más reciente es que en 1980, en la época del dictador Pinochet, se puso en vigor una Constitución con características de acuerdo a sus circunstancias, pero ha variado el tiempo y hoy un grupo extraordinario de juristas, entre los que está el maestro Dávor y otros distinguidos miembros del Poder Judicial de Chile, profesores de la propia Universidad, de instituciones interesadas en esta materia, han propuesto un giro de ciento ochenta grados para una nueva Constitución Política en Chile. Pero quién mejor que el maestro Dávor para que nos haga un marco de referencia y nos hable sobre esta materia que es tan importante.

Dávor Harasic Yaksic, en favor de la nueva Constitución chilena

Él dice que es muy interesante esta materia porque es construir el diseño social de un país, ya que los rige una Constitución promulgada en 1980, cuando Augusto Pinochet, producto del trabajo en lo que se denominaba una Comisión Altúzar, dictó una Constitución que después fue sometida en plebiscito bastante discutible, con resultados especiales, pero fue una Constitución que hasta el momento ha tenido más de 300 modificaciones. El presidente Lagos, en el año 2005, en una quinta o sexta reforma constitucional, declaró que por fin teníamos una nueva Constitución y ahora está impulsando los estudios por otra nueva, porque no ha habido posibilidad que la ciudadanía llegue a considerar como propia y como legítima esta Constitución nacida durante la dictadura; se están haciendo esfuerzos importantes a nivel académico y a nivel de la ciudadanía para analizar cuál es la mejor forma de cambiarla.

El pueblo debe decir qué clase de Constitución quiere

Para que una Constitución nazca con legitimidad tiene que ser producto de un debate, de una participación ciudadana que se haya escuchado y en consecuencia nadie se puede arrogar el derecho de decirle al pueblo qué Constitución debe tener.

La presidenta de la República se dirigió al país y ha anunciado un proceso constituyente, eso ya tiene una ventaja, ya sabemos que se está en un proceso constituyente; hasta ahora se había hablado mucho de que Chile necesita una Constitución, estamos ante una situación bastante especial, hay una lamentable deslegitimación de la clase política. En la última encuesta señalan que solo el seis por ciento de los ciudadanos confían en el Parlamento, entonces pareciere que es el momento de pensar qué es lo que el país quiere.

Chile es un país que vive de sus tradiciones y su historia, por lo tanto tendremos que partir de ahí. Este proceso que dio la presidenta contempla un periodo que ha denominado “educación cívica” y es un proceso que dura seis meses; pero en ningún país se hace educación cívica durante ese tiempo, es algo que se implementa a partir de la más temprana infancia, empezando por los colegios y después en la universidad. Pero lo que queremos dar a entender es que es un proceso de internalización social de cuáles son los puntos que van en una Constitución, porque una cosa es qué tipo de Constitución se decida, pero sabemos que en ella hay grandes capítulos: está el de la forma de Gobierno, los derechos humanos, los tratamientos de la propiedad, la manera de cómo se estructura el Poder Judicial y el Poder Legislativo. Por ello estos seis primeros meses son de explicación.

Proceso complicado

La intención de la presidenta no está clara. Todavía no se sabe exactamente qué es lo que va hacer. Se habla de un proceso plural, participativo, de difusión que va a estar a cargo de personas intachables e inobjetables. Estamos en la espera de las designaciones, pero es un proceso que debiera darse en términos muy virtuosos, piensen ustedes, distinguidos miembros de la teleaudiencia, si le dijeran: imagine la casa que quiere tener; echaríamos rienda suelta a nuestra imaginación; sería una casa grande, de un piso o de dos, con jardín o sin jardín. A los chilenos nos dijo el Gobierno: echen a volar su imaginación; entonces estamos en el periodo en que estamos echando a volar nuestra imaginación. Los cambios a veces pueden traer consecuencias negativas. No todos queremos la misma casa y entonces ahí viene el proceso democrático de decir cuáles son los alcances mayoritarios que queremos, como la casa de todo chileno. En este proceso entraremos en donde tenemos una Constitución que aún tiene enclaves autoritarios y complicados, tenemos determinados regímenes de mayoría que son sumamente complejos, pero la Constitución no contempla las normas de su propia modificación, entonces es el Parlamento el que se va tener que referir a distintos sistemas de modificación, pero necesita los dos tercios para llegar a esto.

¡La Facultad de Derecho chilena presente en el debate!

Para la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, este es un proceso extremadamente importante, porque somos la única facultad pública que tiene por misión estar al servicio de la sociedad y en consecuencia hemos asumido un rol preponderante en todo el proceso constituyente. Hemos empezado, en agosto del 2015, en lo que hemos denominado el “Conversatorio por Chile”, en 15 sesiones extensas en las que participan más de 60 profesores de todas las especialidades, sobre todo de aquellas materias que debieran estar contempladas en una Constitución, y de todas las posiciones ideológicas que podrían darse en relación con esta materia.

Hemos estado debatiendo estos temas, como ya se dijo, desde agosto. Se terminó en una sesión de clausura el pasado 10 de noviembre. Se entregó el resultado el día 11 noviembre a la presidenta de la República, que estimamos será uno de los insumos importantes para ver cómo los chilenos soñamos nuestras nuevas casas.

Hermandad y vocaciones afines de ambas facultades

El maestro nos ha dado una visión clara, sencilla, llana e importante de este proyecto. En principio, lo que ellos quieren y que nos parece muy adecuada la metodología en cuanto a estas opiniones, donde quisiéramos resaltar el papel mutatis mutandis que tiene la Facultad de Derecho de Chile con la Facultad de Derecho de México, porque la nuestra ha sido el corazón en lo jurídico de este país, y en donde le podríamos decir que durante mucho tiempo todos los presidentes de la República fueron abogados de la Facultad de Derecho. Hoy, por ejemplo, tenemos al señor presidente la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el ministro Luis María Aguilar Morales, que es egresado de nuestra Facultad; el actual jefe de Gobierno de la ciudad más grande que hay en estos momentos en el contexto internacional fue profesor, doctor, con honores, de la de la Facultad, y qué decir de los propios egresados que dirigen la Universidad, misma que tiene 343 mil estudiantes, 30 mil profesores e investigadores, 25 mil empleados administrativos, así como campus en Europa, Estados Unidos y, por supuesto, en México. Inclusive actualmente tengo el privilegio de ser el presidente del Tribunal Universitario, donde administramos justicia de acuerdo a las leyes universitarias y es un mosaico tan interesante que me hace pensar en la responsabilidad del maestro Dávor, que será señera porque precisamente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en la que tuve el privilegio de haber dictado algunas conferencias y de haber sido profesor invitado, he podido sentir la inquietud de la intelectualidad que, como dijo el maestro Dávor, es tradición, y la completaré, y muestra de cómo Chile ha sido un ejemplo para América en su forma de gobernar; un ejemplo de democracia que ha tenido otros tropiezos como el del señor Pinochet, pero definitivamente están en un camino muy importante, por lo que ahora, de concretar esta Constitución, se podría dar señal al propio proyecto al que he tenido acceso. Por ejemplo, en México ya es una norma jurídica que la mitad de los cargos de elección popular federales y locales tienen que ser ocupados por mujeres.

Revolución de ideas en Chile

La frase que parece trillada “la forma es fondo y el fondo en forma”, pero en el caso concreto de esta Constitución es muy importante porque todo es fondo aunque se le califique de forma. Es como aquí en México, en donde tenemos un presidente de un Tribunal que ha hecho cosas por ocurrencias y ésta sería muy peligrosa en Chile porque dice este presidente “este que está ahí tiene orejas de perro, ladra como perro, pero es un gato”; esto no puede ser. Lo que los chilenos están haciendo es una revolución pacífica para cambiar la vida de millones de personas, porque como dice el maestro Dávor, en la metáfora de que construyamos una nueva casa y de cómo la queremos, en ese consenso, en esa democracia, en esa libertad a veces tenemos que ceder una para vivir en la forma tan agradable que anhelamos.

Julián Güitrón opina

Me gustaría tocar estas cuestiones con el maestro Dávor, por ejemplo, cuando se habla de la libertad de conciencia, porque es algo muy importante, pues las iglesias, el poder que ha tenido siempre el clero en Chile, la libertad de expresión, la libertad en la seguridad personal, la libertad es un concepto muy interesante, que me llamó mucho la atención entre la fuerza que le dan ustedes en la Constitución al individuo como persona. Esa autonomía de la voluntad, de cómo debe ser, pero no lo podemos desvirtuar de lo más importante que todos tenemos: la familia. El sujeto lo tenemos ahí, pero en un contexto que tenemos que considerar hoy; por ejemplo, ya no podemos hablar de la familia monogámica, no podemos hablar de la familia de la tradición, porque la ley y los hechos nos llevan a considerar, no solo en México y en Chile, sino en cualquier parte del mundo, que hay tantas familias como actos jurídicos, hechos jurídicos y hechos materiales la originen. Alguien que se divorcia y se vuelve a casar tiene otra nueva familia; una mujer que se insemina y tiene un hijo de manera heteróloga, con ese hijo tiene una nueva familia; un señor casado que puede tener una casa chica, tiene otra familia de hecho; entonces para nosotros en México, y específicamente en un Programa de esta magnitud y donde se han destacado los avances de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es muy importante entender que sin familia no hay sociedad ni Estado. En eso ustedes también han puesto algo muy importante. Que con los hijos e hijas y en el hogar no haya complejos de superioridad y que a la mujer se le dé el tratamiento que se debe y su lugar.

El decano Dávor Harasic expresa sus convicciones

El maestro Dávor dice que hemos engarzado los temas que están absolutamente relacionados en este momento, en donde Chile está en medio de un proceso constituyente. Hay quienes dicen: por qué hacer tanta cosa, por qué alguien no propone una Constitución y vemos por mayorías si la aceptamos o no. La forma es el fondo y el fondo es la forma, no es indiferente; proponerle al pueblo una Constitución es, entre otras cosas, arrogarse una prepotencia a la que nadie tiene derecho, porque es pensar que el pueblo no piensa. La forma es extremadamente importante porque va a decidir cuál es el fondo de estos temas tan trascendentes relacionados con la libertad de conciencia, la libertad de expresión, la seguridad personal, la familia. En la medida en que nosotros soñemos la sociedad que queremos, la mejor manera en que esa sociedad va a respetar la libertad de conciencia, la libertad de expresión y la libertad de un concepto de familia y la familia como núcleo básico de la sociedad, en esa medida vamos a estar felices todos aquellos que vivimos en esa comunidad.

Ratifica el decano

Nosotros somos extremadamente conservadores en nuestra legislación familiar, hasta hace muy poco, en Chile no existía el divorcio; es impensable que no existía el divorcio. En estos días estamos celebrando el hecho de que parejas del mismo sexo puedan unirse en algo que se denomina “el acuerdo de la unión civil”, pero debiéramos estar hablando del matrimonio de parejas del mismo sexo; entonces la forma no es indiferente. Es la proposición de la presidenta de la República al actual Parlamento, lo cual ya constituye un tema de discusión bastante álgida en Chile. El actual parlamento tiene que decidir cuál es la forma que se va a adoptar para la Constitución.

En la proposición de la presidenta de la República, la primera posibilidad es que el Parlamento sea, en conjunto Cámara de Diputados y el Senado. La segunda proposición es que sea el Parlamento y la cameral más algunos ciudadanos elegidos mediante un procedimiento especial. La tercera es la asamblea constituyente y la cuarta el plebiscito. Esto no se trata de rupturas institucionales. De lo que se trata es no hacer un ejercicio inútil que nos lleve a tratar en forma artificial la libertad de expresión, la libertad personal, el concepto de familia y los derechos humanos.

Vea y escuche en el Canal Judicial al maestro Dávor Harasic Yaksic

Usted podrá ver el programa mañana lunes 07 de diciembre, de las 9 a las 10 horas; el martes 8 de diciembre, de las 17 a las 18 horas; el jueves 10, de las 4 a las 5 horas y el viernes 11, de las 11 a las 12 horas. El Canal Judicial se trasmite por Cablevisión 112, Sky 639, Dish 731 y se repite en las estaciones locales de televisión de toda la República Mexicana. A nivel internacional se proyecta por www.scjn.gob.mx. Usted también podrá acceder a los 260 programas que he realizado en el transcurso de siete años con el siguiente vínculo digital www.youtube.com/my_videos?o=U, o Julián Güitrón Fuentevilla-Derecho Familiar.

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