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Derecho familiar | Julián Güitrón Fuentevilla

  • Derecho Familiar / Julián Güitrón Fuentevilla

CINCINNATI, OHIO.- Desde esta hermosa ciudad les deseo una feliz Navidad y próspero año 2016 a mis leales y distinguidos lectores y televidentes.

Al reiterar el deseo que ustedes nos trasmiten a través de los correos electrónicos para la invitación de dos distinguidos juristas; el doctor Juan Luis González Alcántara y Carrancá que es profesor de Derecho Civil y Derecho Familiar de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, y a quien tengo el gusto de darle la bienvenida a este su programa; y el doctor Demetrio Cortés Ortega, también ya conocido y que ya tiene tiempo con nosotros, y siempre cuando le pedimos su apoyo para venir a estos programas nos dice que sí con mucho gusto.

Vamos a llevar a ustedes un programa muy interesante y haciendo un marco de referencia dentro del Derecho Familiar, cuál ha sido en general el pasado de las normas del Derecho Familiar, qué ha ocurrido en la Ciudad de México con las normas, por ejemplo, cuando en un pasado la adopción permitía que el adoptante se pudiera casar con su hija adoptada, qué ha ocurrido cuando era anatemizado el concubinato y se decía que era una relación que prostituye, qué ha pasado con esas cuestiones que han ocurrido antes y que han tenido un efecto en el Derecho Familiar del presente como fue en el siglo XX, cómo es hoy en el siglo XXI y a dónde vamos a llevar las normas de Derecho Familiar, es decir si antes se hablaba del concepto de familia, hoy tenemos que aceptar que hay tantas familias cuantos actos jurídicos, hechos jurídicos o hechos materiales las generen, pero eso es en el pasado, ¿y el presente?, hacia dónde, con base en esa prospectiva jurídica, vamos a legislar, qué clase de instituciones de Derecho Familiar vamos a tener en la Ciudad de México. Sobre todo porque hay que decirlo, cuando menos es mi opinión personal, en el contexto nacional las normas de Derecho Familiar de la Ciudad de México resultan obsoletas y absurdas, sus procedimientos se siguen apoyando en cuestiones del Código de Procedimientos Civiles y no acaba de despegarse para entender que todas las normas de Derecho Familiar son de orden público e interés social. Habla Juan Luis González Alcántara y Carrancá con esta perspectiva y da un resumen de todas estas cuestiones para enfocarnos a dónde vamos a ir.

Dice el doctor González que hemos tenido en los últimos 15 años una evolución brutalmente grande, en el caso de las normas relacionadas con la materia familiar. En los asuntos normalmente prevalecía la voluntad del hombre, ya que era quien proporcionaba los alimentos y tenía los recursos, la voluntad de la mujer no valía para nada y la de los hijos ni se tomaban en cuenta, entonces en los últimos 15 años en la Ciudad de México, que es realmente la más importante del país, por su tamaño y dimensión y en donde se encuentran personas de toda la República mexicana, es una mezcla de todos, es propiamente una ciudad cosmopolita en donde existe ese intercambio de opiniones, de situaciones que nos ha permitido moldear una forma de ser de los capitalinos, pero ha tenido una evolución muy grande porque la gente lo ha exigido, porque el legislador ha adaptado las normas a las exigencias de la sociedad, porque los jueces han entendido que hay que cambiar, pero también porque aquí estamos innovando y revolucionando muchas normas que en algunos estados de la República tardan mucho en asimilar, y tenemos ejemplos muy concretos en donde realmente ya los tribunales constituidos, y en las salas, tenemos las normas y desafortunadamente seguimos arando con los mismos instrumentos en términos generales, no es posible que sigamos nosotros pensando en que el Distrito Federal es distinto al resto de la República y tengamos normas diferentes en todo el país, y en donde el doctor Julián Güitrón Fuentevilla ha sido el principal promotor de la necesidad de unificar la legislación en materia familiar, y eso es un reflejo que en la Ciudad de México estamos abiertos al cambio, pero también no puede ser que el matrimonio sea visto de una manera distinta en el norte del país, que en el sur y que lo veamos de una manera diferente.

Estados conservadores

En algunos estados como Guanajuato y Jalisco en donde son terriblemente conservadores y afectan a la sociedad. La evolución no ha sido rápida, quizás tengamos mucho más que hacer, pero la tarea está a medias porque no hemos visto que esta preocupación del Presidente de la República nos puede caer muy bien, podamos ser partidarios o no de él, la justicia cotidiana se topa con una muralla de normas totalmente inadecuadas y procedimientos largos que la gente no entiende, cuando tenemos que traducir las normas, la sentencia de los jueces hay que verlas en general, son cosas extrañas, un lenguaje que habla de fojas etcétera y que la sociedad no entiende, y quiere saber a qué tiene derecho.

Demetrio Cortés critica constructivamente

Es muy importante lo que dice el doctor Juan Luis González, porque nos pone una premisa fundamental para que el doctor Demetrio Cortés nos diga su punto de vista, sobre todo porque él es un gran litigante. ¿Cómo ha sido todo en el pasado en función de que hace muy poco tiempo, por ejemplo en Puebla, se permitía el matrimonio de personas a partir de los 12 años de edad, con permiso de los titulares de la patria potestad, pero es una aberración grave, hoy en qué estamos y cómo ha sido toda esta evolución del Derecho Familiar, y algo que no podemos perder de vista es hacia dónde vamos, porque si se legisla por ocurrencias, no sabemos qué va a pasar en el futuro.

A nuestras interrogantes el maestro Demetrio Cortés expresa que la vida agitada, la educación, las actividades, hacen que la sociedad cambie y evolucione, sobre todo la cultura, que se vean las cosas desde otra perspectiva, como decía Locke hay que ver las cosas dependiendo de la panorámica que cada persona tenga; si es más culta las cosas las ve diferentes a una persona menos culta, entonces como va evolucionando la sociedad también las formas de ver éstas reglas sociales que hemos estado elaborando de manera continua a través del tiempo. Si en algún momento se necesita, y porque como se ha mencionado que se casaban a los 12 años, cuál sería la perspectiva que estaban viendo en ese momento los legisladores. Será ¿a una mujer como productora de hijos?, ¿Como objeto sexual para la producción de hijos? ¿Cuáles son las situaciones sociales que nos llevan a formar normas? Actualmente debemos entender que el Derecho Familiar es totalmente distinto. Era el Derecho más privado de todos y ahora es el Derecho más público, esas normas de orden público que debemos obedecer, sin importar si queremos o no, se están separando de una manera prácticamente absoluta del Derecho Civil.

La mujer era incapaz y sin valor jurídico

Una cosa concreta y en donde quisiéramos escuchar la opinión del maestro Demetrio Cortés, es donde no hace mucho tiempo, la mujer casada necesitaba autorización de su marido para hacer actos jurídicos, y estamos hablando a finales del siglo pasado, hoy, qué esperanzas que se pudiera decir que la esposa necesita autorización de su marido, porque tenía una capitisdeminutiomaxima, o sea que no contaba, hoy en esa evolución cuál es la situación.

Responde el maestro Cortés

Todos somos iguales ante la ley. Prevalece el principio de igualdad y no discriminación. Dentro de los derechos humanos es el del principio de la igualdad ante la ley y ante las personas, la no discriminación por raza o género.

Protección constitucional de la familia desde 1974

Esto es muy importante porque nosotros hemos sido pioneros, no hemos abandonado esta tarea tan importante y hay que traer a colación que en 1973 a finales del año y principios de 1974, por primera vez la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dijo en el Artículo 4º “El Estado debe proteger la organización y desarrollo de la familia”, y ahora cuál es la esencia de la reforma en el año 2011, en relación a la familia.

La perspectiva es protegerla desde luego -dice el maestro Demetrio Cortés- teníamos la creencia que el matrimonio era lo que formaba principalmente a la familia, pero la familia puede darse por una multiplicidad de actos jurídicos, un padre con su hijo puede ser una familia, dos personas juntas, tres o cuatro, no importa si hay parentesco consanguíneo, civil o por afinidad, eso ya no es importante, hasta en cierta forma el grado de afectación que haya entre esas personas, ya no podemos decir que solamente entre parientes va a haber familia, sino la relación del acto jurídico que nos esté originando esa relación entre personas.

Julián Güitrón formula nuevos planteamientos

Como ustedes ven ya dejamos premisas fundamentales de cómo ha sido en el pasado, cómo se está haciendo hoy, y hacia dónde vamos a ir con esas normas, porque evidentemente quieran o no, esto ya es una realidad, por ejemplo el matrimonio de personas del mismo sexo va a ser en todos los estados de la República por mandato de la ley.

¿Cuál es la situación en términos generales en materia familiar y en materia oral?

Dice el doctor Juan Luis González Alcántara y Carrancá que analizando la historia de todos los tribunales desde la época de los griegos y romanos, todo era oral. Nosotros empezamos a asentar en documentos para una forma de prueba, en términos generales la gente no está acostumbrada a alegar en forma verbal y el hecho de que demos esa posibilidad, de que la gente pueda discutir y plantear sus cosas, que puedan dirigirse a la autoridad judicial, que le pueda rebatir a la persona con la que está teniendo algún conflicto, eso hace que puedan expresarse libremente frente al juez, en donde él pueda percatarse si le están mintiendo o si son los abogados que están inventando las causales y los problemas. El juez y la inmediatez que tiene al atender un asunto en forma oral, es de gran utilidad. La oralidad es un gran avance fundamental, pero en las condiciones actuales no se puede llevar a cabo, porque no hay el espacio material de los sistemas para poder recoger las audiencias y para poder transcribirlas en el caso de una apelación.

Desacuerdos con el magistrado González

En esto diferimos de lo que expresa el doctor Alcántara, porque él dice que en este momento en el Distrito Federal, en el siglo XXI, esta materia procesal oral no es una moda, ¿qué está ocurriendo con ella?, porque fue arbitraria desde mi perspectiva la división de materias, la creación de los juzgados, la preparación de los jueces, que en la primera convocatoria se presentaron 321 personas que querían y de éstas pasaron seis, tenemos más de un año con los jueces orales, primero eran seis y ahora hace muy poco agregaron otros cuatro, ¿pero eso estuvo planeado? ¿Eso tiene prospectiva jurídica? ¿Eso tiene un origen, un presente y un destino?

¿Cuál es la realidad de la Ciudad de México?

Dice el doctor Juan Luis, que cree que las reformas en materia penal, las reformas constitucionales fueron llegando a las distintas materias, Civil y Mercantil en la parte de la oralidad, que finalmente los procedimientos que se llevan en materia familiar puedan ser realizados en una audiencia en forma verbal, eso ayuda a desahogar la carga de trabajo de los juzgados, que desde luego para poderse especializar, los jueces tuvieron que tener una preparación, que no es de un año o de dos, sino de mucho más tiempo; qué necesidad tenemos cuando el juez le dice a las partes vengan en un mes a escuchar una sentencia, cuando les puede decir en ese momento, es éste el resultado y después dictar en un documento. Es muy importante que las personas puedan conocer quién los va a juzgary en materia familiar, mucho más.

No debe legislarse por ocurrencias

Estamos de acuerdo con lo que dice el doctor Juan Luis González Alcántara, lo que se nos hace muy mal y lo que criticamos es que de repente hayan inventado y porque además desde el punto de vista estricto del Derecho, la reforma del Artículo 20 Constitucional de decir “las cuestiones orales tienen como propósito principal no llegar a los juicios sino que pueda haber alternativas de solución”.

¡Colapsa la justicia oral en la Ciudad de México!

En la opinión del maestro Demetrio Cortés Ortega, en donde argumenta que quizás con muchos problemas se va a lograr que el trabajo salga, el tribunal está colapsado porque ya no se resuelve en tiempo, los juzgados cada vez dan las audiencias de dos a tres meses o resuelven la sentencia no respetando los plazos. Realmente es un buen método no solo en evolución sino para mejor resolver los puntos, sobre todo que se debe contar con la infraestructura adecuada, como son cámaras que graven las audiencias de los que carecían los romanos y griegos.

Juan González afirma: No hay que seguir este modelo

Todo esto se motivó en el inicio porque estamos hablando de la prospectiva jurídica, de cómo ha sido el Derecho Familiar y a dónde vamos, pero esto está envuelto, que pasa con el Código de Derecho Familiar y el de Procedimientos Familiares para la Ciudad de México, y como bien dijo el doctor Juan Luis González Alcántara antes de empezar este diálogo, somos el paradigma y el modelo. Pero hoy somos el modelo de lo que no hay que hacer.

La Ciudad de México podía tener el mejor Código Familiar si participaran en su elaboración los 52 jueces familiares y los 15 magistrados familiares, deben seguir en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. No podemos estar con estas ideas rechazadas de los estados cuando la Corte dijo por mandato el Derecho Familiar es de orden público e interés social.

Ojalá este mensaje llegue al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal porque esta es una labor de todos los habitantes de la Ciudad de México, así como estamos clamando por un estatus jurídico qué esperamos para hacer las legislaciones para lo más importante que tenemos los mexicanos, que es la familia.

/arm