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Descuido

  • Pablo Marentes

  • Pablo Marentes

Héctor Astudillo Flores envió al Congreso de Guerrero su Primer Informe de Gobierno acompañado de un largo preámbulo. Las primeras dos cuartillas son una buena síntesis de actividades. Muy de mañana, el viernes 28, fue entrevistado por los conductores de los más escuchados programas de noticias. Las pláticas-entrevistas que sostuvo con Oscar Mario Beteta y Ricardo Rocha al alimón, en Radio Fórmula, fueron interesantes. Destacó la reanudación de la llegada de los grandes cruceros. Es un hombre conocedor de los problemas que viene padeciendo el Estado y su famosísimo puerto de Acapulco, “donde la montaña se besa con el mar”… Esbozó soluciones. Y señaló que trabajó muy de cerca con José Francisco Ruiz Massieu, único gobernador que sabía que el Galeón de Acapulco, la ruta de comercio oceánico de más larga duración en la historia del comercio, así se denominó. El primer Galeón de Acapulco zarpó de Barra de Navidad en Jalisco en 1564. Los demás galeones salieron de Acapulco hacia Manila, Bahía muy semejante a la de Acapulco aunque más pequeña. El viaje del Galeón de Acapulco se suspendió en 1815.

La historia del trazo de la ruta del Galeón de Acapulco hacia Manila y de regreso a Acapulco la narran dos libros excelentes: El primero es de Carlos Prieto: El Océano Pacífico: Navegantes Españoles del siglo XVI. El segundo se intitula El Galón del Pacífico: Acapulco-Manila 1565-1815. Lo publica en 1912 el Gobierno del Estado de Guerrero, cuando Ruiz Massieu era gobernador. El editor-prologuista es Javier Wimer, FernandoBenítez hace la presentación, la Cartografía 1522-1792 la recopiló ElíasTrabarse y los trabajos sobre La economía colonial, La ruta de los Evangelios, La embajada de los japoneses en México, Monedas de plata, Piratas del Pacífico, Artes asiáticas y novohispanas, y la Cronología transpacífica, fueron escritos por José Luis Martínez, Carmen Yuste, Lotar Knauth, Miguel León Portilla, Clyde Hubbard, Jorge Denegre Vaught, Virginia Armella de Aspe y Jorge F. Hernández.

Me tocó hacer la síntesis el día de la presentación en Acapulco. Acababa yo de presentar un trabajo sobre las repercusiones mundiales del Galeón a lo largo de los siglos XVI al XIX, en el que propuse que se reconocieran los primeros 100 años de la ruta como el siglo de los descubrimientos mexicanos.

Es necesario insistir en las aportaciones de las tripulaciones y los marineros mexicanos durante los siglos del Galeón de Acapulco. No encuentro una explicación al porqué en el Fuerte de San Diego, se denomina la ruta como la Nao de China, o El Galeón de Manila. Hay un monolito de concreto junto al asta bandera del estacionamiento de La Quebrada, contiguo al Hotel Mirador, con una carabela identificada como ¡la Nao de China!

La principal exhibición histórica del Galeónde Acapulco debería estar precisamente en el Fuerte de San Diego, visita muy atractiva de una hazaña de navegación que comenzó en la Ciudad de México cuando Felipe II le escribe a Andrés de Urdaneta, el adolescente que estuviera en el viaje de circunnavegación de Magallanes, el mismo que vivió 7 años en una isla de la Especiería durante los cuales no cesó de preguntar la dirección de los vientos y los ciclones, y le pide que organice la expedición. Urdaneta ofrece sus conocimientos a Legaspi, y le dice que sería su piloto navegante. Urdaneta descubrió la doble corriente ciclónica, la del Kuro Sivo, que le haría llegar de las Filipinas a Cabo Mendocino en la Alta California, semejante a la que en su primer viaje descubriera Colón la cual le permitió regresar a España. El Galeón de Acapulco bien vale un Museo que recuerde y conmemore la hazaña mexicana del Pacífico.