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Desde el sexto sol

  • Desde el sexto sol: Rocío Sesma Verde

Todos queremos un diamante, pero muchos saben poco de su madre cuna en lo profundo de la tierra: la Kimberlita, la mina más grande del mundo localizada en Sudáfrica y que tiene ramificaciones en muchas partes del mundo, incluido México.

Existen yacimientos masivos de kimberlita en el mundo, especialmente en África, Siberia, India y América, y son Perú, Colombia, Chile y México los países que bajo su subsuelo tienen un escondite gigante de diamantes aún no en explotación.

Esta roca de tipo roca ígnea volcánica, potásica, lleva el nombre de la ciudad de Kimberley, Sudáfrica, donde se descubrió un diamante de 83.5 quilates en 1871 que dio lugar a la fiebre de diamantes, y con el tiempo a la excavación del Big Hole, la mina de espectacular belleza, que es el agujero más grande del mundo excavado a mano.

Casi todos tenemos un diamante proveniente de esta mina, pues su producción la ha hecho la vendedora de diamantes para el mundo y aunque sea de tamaño pequeño, sin duda, un diamante siempre es un diamante, forjado a calor y presión milenios atrás en la conformación de la tierra.

La Kimberlita también es muy famosa porque sus yacimientos de diamantes están cercanos a los yacimientos petroleros, de ahí la importancia de que geólogos y especialistas de la industria petrolera cuiden el no daño de los mantos de diamantes en la exploración y perforación de esta industria.

@RocíoSesma