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Desde la banca | Alejandro Morales Troncoso

  • Alejandro Morales

En esta ocasión quiero recordar, reconocer y evocar al más grande coach de todos los tiempos en México: ¡Don Roberto “Tapatío” Méndez!

Por dos razones principales; la primera por haber visto la película ELa Verdad Oculta”, donde quiero agradecer a la gran Directora de Doblaje, Gaby Cárdenas, que nos hubiera invitado a mis amigos: Joaquín Castillo, Gustavo Torrero y un servidor a participar en el “doblaje” de las voces de algunos protagonistas del extraordinario filme. Hago esta referencia porque el Coach Méndez desde los años cincuenta, nos decía y remarcaba que la cabeza era para pensar no para golpear, y solo en caso de una eventualidad, el casco debía proteger esta parte vital, se debía golpear con los antebrazos y los hombros protegidos con los shoulders y eso nos lo repetía una y mil veces. Por otra parte, también nos decía que las ofensivas llenan los estadios, por la emotividad de su ejecución: carreras, pivoteos, pases largos, atrapadas, en fin, son los virtuosos. Las defensivas ganan los juegos cuando se manifiestan en su dureza, contundencia y en resumen eficacia; y por último nos decía “los pateadores ganan campeonatos”
y cuánta razón tienes Roberto “Tapatío” Méndez, cuándo volverán los Pumas con un coach como el “Tapatío”. Jugó seis años del fullback y siempre primer equipo, en su último año (1939) capitán del equipo, campeón 20 años al frente de los Pumas y consigue 12 campeonatos, tres veces nombrado “Coach del Año  y una lista interminable de jugadores quienes al final se forjaron como magníficos profesionistas como: Gustavo “Pato” Patiño, Mario  ArañaA Revuelta, Juanito Romero, Federico “Perico” García, Julio “Prócoro” Ramos, Armando Machorro, Omar Cardona, Fernando Carpinteyro, Alberto “Chivo” Córdoba, José “Pee-wee” Armendáriz y créanme decenas más. Ojalá estos grandes coaches vuelvan a existir. Por lo pronto hasta la vista…

/arm