imagotipo

Desde la banca

  1. ESTA semana queridos lectores les presentaré la biografía de otro grande del emparrillado nacional: Rodolfo Ruíz Galindo No.45 HB Águilas Blancas del IPN.

Poseedor de una meteórica y asombrosa agilidad para correr con el ovoide, Rodolfo Ruíz Galindo, halfback de las Águilas Blancas del IPN ofreció grandes momentos de alegría y gloria a los simpatizantes de su equipo y de él.

Hijo del Alberto “Toto” Ruíz otro brillante jugador de los Burros Blancos, Rodolfo fue un incansable generador de yardaje y anotaciones, producto de su facilidad para evadir la vigilancia de sus adversarios.

Una de sus mejores temporadas fue la de 1976, cuando se apoderó del campeonato de más yardas ganadas por carrera 1,168 y el máximo anotador con 66 puntos.

Esas metas las alcanzó específicamente contra los Lobos Plateados de la ESIA, así como cinco touchdowns y una ganancia de 241 yardas, que avalan su indiscutible calidad de ídolo que lo llevó a convertirse en “Jugador del Año”, en la siguiente temporada.

El “Rudy” Ruíz ya portaba la casaca escarlata el año que las Águilas Blancas se coronaron por primera vez en su historia, y sin conocer derrota: 1973.

Rodolfo Ruíz Galindo jugó con las Águilas Blancas de 1975 a 1979 y se convirtió en una de las glorias del futbol americano del Instituto Politécnico Nacional, hoy con estas líneas lo recordamos a manera de homenaje por su trayectoria.

Por lo pronto… Hasta la Vista.