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Desde la banca | Alejandro Morales Troncoso

  • Alejandro Morales

Siguiendo con la arcaica y auténtica costumbre de nuestros antepasados (Aztecas, Toltecas, Mayas, Olmecas entre otros) de conmemorar a sus difuntos el Museo Salón de la Fama del FBA de México, decidió rescatar figuras prominentes  del tackleo y bloqueo de México donde están Humberto Areizaga Rojo, Jorge Mercado, Roberto Méndez Ramírez y Omar Fierro González.

El fútbol americano es en mi opinión el mejor deporte, por todas las virtudes que se derivan de el cómo son; las cualidades físico atléticas; fuerza, agilidad, velocidad, resistencia entre otras.

Muy importante también es la lealtad y el compañerismo, la identidad institucional el espíritu de lucha y superación, el trabajo en equipo indispensable para cualquier actividad. Los hombres que hemos escogimos son muy importantes dentro del fútbol americano nacional, pero deseamos que los niños, jóvenes, los actuales jugadores ahonden en estos personajes para que los conozcan, los reconozcan los admiren los emulen y por qué no en su momento, los superen.

Este es el discurso que pronuncié en el homenaje póstumo del head coach Roberto “Tapatío Méndez llevado a cabo en el estadio con su nombre a un mes de su muerte.

“La universidad siente hoy la partida de uno de sus mejores hijos ilustre ex-entrenador  de esta UNAM, su generación hizo el equipo hizo el deporte, vencieron y fueron vencidos.

La generación de Roberto “Tapatío” Méndez hizo el equipo, con sus técnicas y con sus palabras”.

“No fue, no pudo serlo, un de esas voces que hablaban bajo, que susurraban halagos o murmuraban intrigas. Esta voz fue una voz enérgica, de esas que hablan en tono fuerte y en nivel alto. Una voz crítica una voz por la historia de nuestra universidad”.  Joven aún, su voz adquirió prestigio del buen decir, de la frase galante, del pensamiento hondo, de la difícil facilidad de persuadirnos y emocionarnos. Alguien dijo una vez que para valorar el arte de la palabra hablada, basta con recordar a dos oradores: Sócrates y Jesucristo”.

Esta voz desde el 13 de Octubre en silencio, fue la de un motivador. La de un educador, la de un coach en el cabal significado del vocablo.

“Hoy en el término de su vida y ahora en representación de mis compañeros, en esta que fue su casa y ante la jerarquía universitaria de nuestro equipo, venimos a expresar nuestra gratitud y además nuestro compromiso de Pumas Universitarios y de amigos, para continuar su lucha, la cual se puede resumir en el hecho de que los Pumas de la UNAM de fútbol americano sigan existiendo y no se les relegue…

¡Salve “Tapatío” Méndez!…

Por lo pronto… Hasta la vista.

/arm