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Desde los tendidos de la Plaza México

  • Desde los Tendidos: Guadalupe Vergara y Clic

  • José María Manzanares rescató la tarde de inauguración de la Temporada Grande

Este torero alicantino es el que prefiere un público que saborea del toreo que dibuja, que le sale del corazón, un torero de las zapatillas a la montera que con empaque, los talones asentados y los riñones metidos acompaña y templa. Toreo espontáneo que la tarde de inauguración de la temporada 2016-2017 volvió a dejar la señal indiscutible de quien torea con la clase, el gusto y la profundidad que siempre han tenido las figuras. Y así, con el quinto del encierro, el mejorcito, “Contador”, un toro débil y sosito Manzanares muy templado, lo llevó con manos bajas desde el capote. La faena, con una suavidad exquisita, bordando los muletazos por la derecha y naturales de ensueño al de Bernaldo de Quirós, sin ritmo, que regateaba las embestidas el maestro alicantino, lo consintió toreando en cámara lenta, que el respetable coreó con roncos olés emocionado, sobre todo en los del desdén, sencillamente impecables. José Maria Manzanares, contrario a su costumbre, dejó una estocada defectuosa pero fulminante, el público exigió la oreja, fue concedida pero el torero devolvió a su paso dando triunfal vuelta al ruedo. ¡Enhorabuena torero!
EULALIO LÓPEZ “ZOTOLUCO” NI ALEJANDRO TALAVANTE TUVIERON TELA

El primer espada, “Zotoculo”, se topó con “Nube Roja”, que más bien era gris, desgastado, se quedó parado, nunca caminó. Con su segundo “Greco” las cosas no cambiaron, el de Azcapotzalco se empeñó luciéndose por chicuelinas muy festejadas. Alejandro Talavante, de Badajoz, un torero creativo, solvente y con cientos de “istas” tampoco logró nada, vimos algunos detalles no suficientes sin la colaboración de “Oro Viejo”, ni del que cerró plaza “Balzac” ante la irritación de los asistentes, que por falta de comunicación de la empresa hicieron una mala entrada, lástima, un cartel bien rematado.
EL ENCIERRO DE BERNALDO DE QUIRÓS ECHÓ A PERDER LA TARDE

La que pudo a ser una corrida de agasajo para toreros y aficionados, la siempre esperada tarde de inauguración, la que inició con un espectáculo equino-flamenco, mientras los concurrentes se dirigían a sus lugares. Plaza recién pintada en butacas nuevas de barreras y primeras filas del tendido. Se echó de menos el arreglo floral de bienvenida. Muy buen ambiente a pesar de la poca concurrencia. Todo se fue en la borda con el encierro de Javier Bernaldo, si bien con trapío no tuvieron casta, ni fuerza, ni bravura, salvo el milagro que realizó con el quinto, el artista Manzanares.
El propietario de hierro de Bernaldo de Quirós, divisa obispo, verde y grana, debe estar ya en su finca en Guanajuato tratando de remediar la mansedumbre, lo descastado y débil de su cabaña, que ya se había visto en esta plaza en repetidas ocasiones, como otras de las anunciadas en esta temporada y que ojalá no confirmen los augurios. Los que aquí salieron de Bernaldo de Quirós, todos fueron abucheados en el arrastre, disparejos de presentación, el único que parecía toro fue el primero que correspondió al maestro “Zotoluco”, pero no cumplió los requisitos.
LA SEGUNDA CORRIDA, UN MANO A MANO SIN TRIUNFOS

El toro es el rey de la fiesta, la tarde del domingo, segunda de la temporada se repitió con los toros cuatro de Xajay y dos de Villar del Águila, los seis impecable presencia, trapío, edad, cornamentas y cornivueltos. Todos con variadas complicaciones, lo que impidieron al respetable que hizo regular entrada salir toreando. Un mano a mano inesperado, pues el tercer alternante Luis David Adame por fractura no pudo confirmar su alternativa. El estuvo en el callejón como otro de sus hermanos, Joselito Adame, un torero que lo imponen como figura y un joven peruano, Andrés Roca Rey, en todos los carteles de ferias aquí, acá y acullá, que destaca por su valor y seriedad pero escaso de alegría. Tuvieron tres toros, tres, y de ninguno hicieron uno. Acaso Joselito pudo echar el gato al agua con Martino de Villar de Águila que recibió por verónicas, una faena variada algunas veces templando sin el pico de la muleta y otras con prisa al toro que había brindado a su fracturado hermano. El toro Martino, muy bello, se prestó para poder irse sin orejas pero el de Aguascalientes falló con la espada y el gozo al pozo. Su segundo y tercero alternaron en poca trasmisión, cabeza en alto, sin clase, nada que hacer. Por su parte, Roca Rey se salvo de una cornada en el cuello con su primero “Tonelo”. No se acomodó desde el capote, al toro muy distraído, sin recorrido, dejo un metisaca y estocada efectiva. Con “Tres Codonices” y “Sereno” Roca Rey se expuso, tampoco pudo lucirse, toros con la edad que aprenden pronto. El peruano no logró que bajaran la cabeza. Lo mejor fue un bonito, vistoso quite por caleserinas que la gente disfrutó y coreo fuerte, y como dijo un cronista “Roca Rey sigue con su característica del arrimón con toros ásperos y difíciles, se los pasa muy cerca y hace un despliegue de muletazos efectistas, de escaso toreo pero mucha conexión que trasmite con éxito hacia los tendidos”.
LO MEJOR DE LA TARDE FUE LA PUYA DE DAVID VÁZQUEZ

El picador se llevó una carretada de aplausos al acertar con “Don Pepe”, en la suerte de varas, la importancia, el lugar primordial que tiene en la tauromaquia. Más tarde en los mentideros taurinos se comentaba si hay un torero cuyo triunfo merece repetir por desearlo si los aficionados no hay espacio por los carteles ya rematados. Lo de dos extranjeros y un mexicano acorta la posibilidad de que numerosos matadores merecedores de estar queden fuera de concurso, y sobre todo, el motivo del fracasado mano a mano cuando sobran toreros suficientes para haber llamado a uno. “El quite de la Providencia” dijeron los ahí presentes… También se comentaron las corridas en otras plazas donde hubo memorables triunfos, pero de ellos luego hablamos. Esperamos el fin de semana que las dos novilladas y la de triunfadores sea plena de cortes de orejas y un futuro a matadores de toros… la continuación de la Temporada Grande el sábado 26 del presente con un cartel juvenil y los toros de José Julián Llaguno… Nos veremos más tarde… que el cielo los juzgue…