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Desde los tendidos de la plaza México

  • Desde los Tendidos: Guadalupe Vergara y Clic

  • Los toros no dieron opciones
  • Diego Silveti se impuso con madurez y valor

Toros, uno de La Joya, cinco de Santa María de Xalpa encaste Parladé, muy bonitos de presencia pero sin casta, sosos, débiles y otras deficiencias impidieron que la corrida siete de la Temporada, primera Guadalupana, propicios para que los toreros alternantes Fermín Rivera, Octavio García “El Payo” y Diego Silveti se fueran en hombros, “un cartel muy bonito” dijeron mis vecinos de sombra, grupo de hidrocálidos que han seguido con ilusión, pues los toros en la foto prometían”, con impecable apariencia, cornamentas y kilos. Lo que fue imposible desde el primero de La Joya en sustituto de uno de Santa María de Xalpa.
DIEGO SILVETI MADUREZ, CASTA Y VALOR

Se impuso cortando una oreja al que cerró plaza, “dije, castaño bragado, ojo de perdiz, rebarbo, muy bien armado como sus hermanos, un manso perdido con el que Diego hizo alarde de recursos y cabeza”. “Dije” después de los lances de entrada, quite rematado con bellísima revolera el toro se aquerenció en tablas rajado y huyendo. Así constatamos el enorme paso que Diego, que entendió y esperó, logrando tandas sin atropellos, arrancó muletazos profundos, valor sereno como las figuras. El público disfrutó, sufrió y valorizó esta faena que Diego Silveti se sacó de la manga, como apuntó Rafael Rojas, taurino-flamenco como el que más; quien tampoco se quedó atrás, tomándose la foto con el torero gitano Morante de la Puebla como el actor Rafael Inclán de regreso en u barra de sobra, gentiles y sonrientes, batieron récord posando. Faena recia de madurez que Diego terminó con estocada, recibiendo, fulminante, la plaza se cubrió de pañuelos blancos y la oreja fue concedida. Oreja de peso ganada a pulso que paseó feliz, dando vuelta al ruedo. Ya con su primero, “Pasión”, Diego mostró entrega y oficio, cadenciosos lances ovacionados como el quite por gaoneras. Con la muleta, el toro se paró buscando hacer daño, con aguante y firmeza, Silveti sacó poco del jabonero nunca entregado.
FERMÍN RIVERA ABRIÓ PLAZA CON “DON PEPE” DE LA JOYA

Emocionó al abrirse de capa con unas verónicas pausadas, muy suaves, que como el quite por delantales escuchó roncos olés. Los ahí presentes ya saboreaban la faena que Fermín inició genuflexo, desdenes mandando se fue a los medios, no pudo llevarse el gato al agua con el soso, reservón sin trasmitir ninguna emoción, solo detalles y una tanda de naturales tersos y largos de este gran torero. Terminó de dos pinchazos y saludó en los medios. Su segundo también soso, sin clase ni codicia, no cumplió, solo pasaba… y el gozo al pozo.

Torero del que esperábamos otro triunfo contundente con el jabonero al que le cuajó dos medias y un remate de cartel, el quite derrochando clase y gusto. Después, el de Santa María de Xalpa se la pasó doblando las manitas, no hubo forma de ligar tandas ni remates disfrutando a “Payo”, un torero con solera y capacidad, personalidad y temple. Ante el descontento del respetable que entendió las carencias de tan bonitos toros, mansedumbre, sosería debilidad. Como su segundo “Armilla”, el más descastado en esta la primera corrida de la Feria Guadalupana. “El Payo” atinadamente abrevió, no hubo la tarde cumbre de este torero cuajado, sólido que agrega cada tarde el número de sus “istas”. Los aficionados se fueron comentando que de los 42 toros lidiados, ninguno fue con el juego esperado. El ganado fracasó estrepitosamente, quedando a deber todas las tardes.
MORANTE DE LA PUEBLA BORDÓ EL TOREO Y SALIÓ EN HOMBROS POR LA PUERTA DEL ENCIERRO

La corrida número ocho quedará en la memoria de los que acudimos ansiosos de una tarde plena de torería y salimos extasiados, deslumbrados con la faena que el torero gitano José Antonio Morante Camacho de Puebla del Rio, fue arropado por los duendes y realizó una faena de inspiración que a muy pocos les conceden, por eso se le espera, para disfrutar la magia que nos envuelve cuando destapa el frasco de las esencias. “Peregrino” se llamó el toro cárdeno del hierro de Teófilo Gómez, cuarto de la tarde bueno y noble que tuvo la suerte de caer en las manos de este artista, ataviado de lila y pasamanería negra. Desde el capote, nos regaló unas chicuelinas que anunciaron el poema, llevando después con maestría incomparable por verónicas al caballo. Con el público desbordante de alegría, asombrado, en suspenso vimos después de brindar. Morante de la Puebla condujo muy despacio, suavemente a un ritmo insospechado, a “Peregrino” a los medios, para bordar con ambas manos muletazos en tandas de cinco y seis, que remató inspirado. Los oleeés se oyeron hasta Sevilla. Qué sentimientos, qué emociones puede despertar este torero. Trincherazos y desdenes embrujando, antes de entrar a matar De la Puebla nos regaló molinetes y recortes maravilloso. Un estoconazo fulminante hizo rodar a “Peregrino” sin puntilla, la plaza boca abajo toda de blanco pidiendo las orejas, concedidas al toro de arrastre lento.
JOSÉ MARÍA MANZANARES, SIN TOROS A MODO REGALO ENORMES MULETAZOS

Al tercer espada Gerardo Rivera lo mandaron a la guerra sin fusil y con estos monstruos. Con la adrenalina a su máximo nadie se fue a casa. Era necesario seguir comentando el suceso, los grupos de aficionados en sus barras preferidas, yo con mis amigos de siempre al Ruedo al compás de Tonino y sus reconocidas canciones. Ahí como suele suceder, Gonzalo de la Fuente en una bota, otro regalazo de cumpleaños, luego que la firmaron cada uno, se fue a los medios (tablao) emocionando al recinto completo, leyó inspirado lo que escribió: “Diciembre 2016. Al albero de Insurgentes vino Morante a torear y bajaron musas y duendes para dejarlo bordar, ole con ole, Morante llenaste con tu magia los corazones de arte”… Nos veremos más tarde… Que el cielo los juzgue…