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Desde tierras mundialistas

  • Alberto Lati

Parece curioso que un sitio marcado por conquistadores tan violentos como Genghis Khan e Iván el Terrible, de población ancestralmente dividida entre musulmanes y cristianos ortodoxos, de tan marcado orgullo regionalista con el idioma y toda la cultura tártaros, sea tan pacífico.

Por donde se le mire, con o sin Rusia como punto de referencia, Kazán es diferente; sin resultar pequeña, incluso siendo denominada “La tercera capital de Rusia”, no tiene nada que ver con el frenetismo de Moscú y San Petersburgo; con su reivindicación tártara, no vive entre voluntades o ardores separatistas, algo que sí sucede con otras regiones de la actual Federación Rusa.

Mientras se disolvía la Unión Soviética y las repúblicas del Báltico declaraban su independencia, seguidas de inmediato por las del Cáucaso, lo lógico pudo ser que Tartaristán, como el resto, se escindiera.

No obstante, bastó con que el presidente Boris Yeltsin le ofreciera respeto a sus tradiciones y lengua, mayor rango de autonomía, para que los tártaros se quedaran adheridos a la todavía gigante Rusia y dieran por zanjado el tema.

Difícil sospechar que aquí, en medio de la inmensa llanura rusa y bañados por el Volga, el río más largo de Europa, nacería una de las primeras alternativas genuinas a la dictadura Moscú/San Petersburgo en la liga rusa: si en 25 años, apenas tres títulos no han sido para equipos de esas dos ciudades, dos de ellos se han quedado en la vitrina del Rubin Kazán.

Ahí nació un equipo que con su enigmático nombre, representaba a esa ciudad de tolerancia y respeto. Mientras en otros sitios el extremismo islámico era tan violento como la respuesta cristiana o militar, en Kazán todos saben vivir en paz; si en otros lados la discriminación es rutina, aquí luce inentendible.

En este lugar que también tiene un hermoso Kremlín –evidentemente, a menor dimensión que el moscovita– y un agradable estadio, el camino ruso inicia para el Tricolor este domingo.

¿Cuánto quedará marcado para la selección mexicana por lo que acontezca el domingo contra Portugal? Aparentemente mucho: no sólo en la Copa Confederaciones, sino también en lo que este preámbulo al Mundial representa; confianza, credibilidad, legitimidad, convicción, mucho de ello se disputa en Kazán ante el campeón europeo, Portugal, y ante el mejor futbolista del año, Cristiano Ronaldo.

Twitter; @albertolati