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Desde tierras olímpicas

  • Alberto Lati

Regresemos a julio de 2008: a once meses de la Copa Confederaciones de Sudáfrica 2009, la FIFA oficializaba que el estadio Nelson Mandela Bay, de Porth Elizabeth, quedaba excluido del evento.

La razón, que desde seis meses antes tenía que estar entregado y del todo concluido, fecha lejos de las posibilidades de un escenario que demoró sus obras en al menos un año.

Ya he explicado antes en este espacio que bajo ese patrón, al menos tres estadios de Brasil no habrían sido admitidos para la Confederaciones 2013 (por ejemplo, Maracaná mismo) y otros cuatro para el Mundial 2014, así como este año Rusia no podría utilizar dos de sus estadios en las Confederaciones. Es decir, que a Sudáfrica se le juzgó y penalizó con una severidad no repetida jamás por la FIFA.

Hace unos días se anunció que el primer partido oficial en la Arena del Zenit en San Petersburgo, será en abril; al tiempo, el estreno del estadio de Sochi, adaptado tras los Olímpicos invernales de 2014, será en marzo. Es decir, que si la FIFA midiera como midió a Porth Elizabeth, las Confederaciones de Rusia sería en solo dos canchas ya listas a seis meses (Kazán y Moscú).

Lo de San Petersburgo es una gran noticia, luego de que la primera fecha de entrega fuera a fines de 2008 y de que apenas en noviembre de 2016 se admitiera que el terreno de juego era inestable.

Como sea, reportes desde Rusia nos permiten entender que incluso tras los partidos debut y posiblemente después de las Confederaciones, tanto Sochi como San Petersburgo seguirán con pendientes en sus construcciones. Nada nuevo, pues la mayoría de las instalaciones de Brasil 2014 así fueron admitidas -no olvido la Arena da Baixada de Curitiba a diez días del Mundial, en obra negra; o los tractores en la Arena Corinthians de Sao Paulo, mientras la selección local reconocía el césped a unas horas de la inauguración-.

Las Confederaciones de Rusia, como las anteriores, dejará relativas enseñanzas al Comité Organizador: logística, seguridad, movilidad, cultura. En el fondo, lo importante para la FIFA es utilizarla como parteaguas para involucrar a la afición del país sede en el evento, y con el estadio de San Petersburgo en tiempo o fuera de él, eso está garantizado.
Twitter/albertolati