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Desde tierras olímpicas

  • Alberto Lati

Decir que eso fue lo primero que me impresionó al mudarme a Tokio en 2002, sería una simplificación, porque todo me dejó a la boca abierta. Como sea, era excesivamente llamativo ver a los jóvenes pasar largas horas con los ojos clavados en sus dispositivos celulares: en el metro, caminando por la calle, en la soledad de los cafés tokiotas, en estrambóticos bares. Épocas en las que en el resto del mundo apenas se utilizaban los teléfonos para hablar, los nipones nos habían adelantado lo que pronto haríamos todos. Retomo esa vieja vivencia para referirme al interesante anuncio del Comité Organizador de Tokio 2020: que las medallas olímpicas estarán hechas precisamente de teléfonos reciclados. Maravilloso, primero, por permitir a todos ser parte de la conformación de los premios; segundo, por promover el concepto de reciclaje.

Río 2016, pese a los desastres ecológicos en sus procesos de construcción de sedes y a su promesa fallida de rehabilitar áreas, tuvo dos ceremonias muy apegadas al cuidado del planeta. Los aros olímpicos conformados por plantas, un gran árbol que creció en el estadio y el documental narrado por Judi Dench que mostraba las zonas más afectadas por el Cambio Climático, quedarán como lección brasileña: destinar un instante de máxima difusión.

Ahora Tokio 2020 toma esa estafeta con las primeras medallas provenientes de material reciclado (las de Vancouver 2010 ya lo hicieron, pero sólo en 1.5%; la meta nipona es lograrlo en su totalidad). Según explican sus autoridades, todo dispositivo cuenta con mínimas porciones de platino, oro, plato, cobalto y reutilizarán. Serán más de 2,400 puntos de entrega y recolección de viejos celulares a lo largo del archipiélago. Así que quien posea un teléfono decrépito e inservible, tendrá también la posibilidad de contribuir. Dudo que esta idea logre disminuir demasiado el presupuesto asignado, pero sí cumplirá a cabalidad con hacer sentir parte de los Juegos a quien así lo desee.

Sensacional proyecto. Sin duda, el primero de muchos de este tipo. Además, me remite a ese pueblo pionero en dar al celular mucho más funciones.

Twitter/@albertolati