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Desde Tierras Olímpicas

  • Alberto Lati

  • Alberto Lati

FALTAN nueve años para que a Gianni Infantino se le cumpla el sueño de su Mundial de 48 selecciones; mientras tanto, la FIFA tiene en Asia dos severos quebraderos de cabeza.

Uno, está en el país más pequeño que jamás haya recibido el derecho para organizar un Mundial, Qatar. El otro, en el más poblado del planeta y con más reciente cantidad de millonarios dispuestos a pagar boletos mundialistas en varios miles de dólares, China.

Estas selecciones se encuentran en los dos puestos más bajos del grupo A de la eliminatoria asiática; el emirato es penúltimo, el cuadro chino último. Es decir, su calificación a Rusia 2018, tan requerida por el organismo en Zúrich, parece por demás remota.

De forma tal que Qatar se convertirá en el primer anfitrión mundialista en debutar en el torneo desde 1934, con la Italia que cuatro años antes se había negado a viajar hasta Uruguay para el primer certamen. Algo similar pudo acontecer con Japón para 2002, pero los nipones trabajaron mucho y muy bien para acudir a Francia 1998, cosa que no ha sucedido con Qatar: muchísimo dinero gastado en patrocinios como el del uniforme barcelonista, en contratar a veteranos de élite como Xavi o Raúl, en organizar la multitudinaria academia Aspire…, pero su selección continúa siendo tan mediocre como para estar en el puesto 85 del ranking FIFA (lo más alto que ha llegado, ha sido el lugar 51, y eso fue dos décadas y media atrás).

Al tiempo, China se ha dado cuenta de que convertir a su liga en la que más millones derrocha, en la que puede ofrecer más de 60 millones al año a Wayne Rooney, en la que se paga a Carlos Tévez mucho más que lo que el Real Madrid a Cristiano Ronaldo, de momento no se traduce en resultados. Conscientes de eso, ahora los elementos extranjeros se han restringidos a cuatro por equipo, pero eso no ha cambiado demasiado y los Dragones están peor clasificados que Qatar.

No dudo que a mediano plazo se verá un real crecimiento, con la cantidad de centros de desarrollo que el régimen de Xi Jinping está colocando por la inmensa geografía china, hasta 20 mil puntos de detección y desarrollo de talentos. En todo caso, hoy los chinos, con todo y Marcelo Lippi como entrenador, padecieron para incluso superar la ronda eliminatoria anterior.

Las ausencias de China y Qatar de Rusia 2018, confirman la necesidad de la FIFA de expandir su torneo, aún a costa de destrozarlo y convertirlo en una aberración de 48.

¿Quién pagará 8 mil dólares por boleto para entrar a un partido de Mundial? Sólo los nuevos ricos chinos. ¿Quién puede ofrecer tantos cientos de millones de televidentes? Sólo China.

Al mismo tiempo, ¿qué país más generoso que Qatar en patrocinios y “apoyos” económicos? Ninguno.

Basta con ver las posiciones de ese grupo A, de la tercera ronda eliminatoria asiática, para entender algo de las decisiones de unas semanas atrás en la FIFA.
Twitter/albertolati