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Desde tierras olímpicas

  • Alberto Lati

Y como preámbulo a la sesión del 17 de junio, en la que se decidirá si se perdona o inhabilita de Río de Janeiro 2016 al equipo ruso de atletismo, María Sharapova suspendida.

No existe relación alguna entre un tema y otro. La carismática tenista puede representar a ese país, aunque haya pasado la mayor parte de su vida (en específico, desde los siete años de edad) radicando en Estados Unidos. Como sea, los argumentos rusos, tan proclives al delirio de persecución y a hacer ver esta crisis como parte de las sanciones de Occidente contra su Gobierno, irán en ese sentido.

Sharapova se equivocó. Si lo hizo con o sin premeditación, es el tema medular. La rubia raquetista ha enfatizado que no leyó el correo que se le envió haciéndole saber el cambio de medicamentos prohibidos para este 2016; eso, asevera, la llevó a consumir durante el Abierto de Australia el meldonio, que hasta diciembre de 2015 no era una sustancia proscrita.

Medallista de plata apenas en Londres 2012 y parte del encendido del pebetero en Sochi 2014 (ciudad en la que vivió su familia), Masha soñaba con participar en Río de Janeiro 2016.

No obstante, esa posibilidad luce hoy remota y solo tiene como esperanza la apelación que hará ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. Como ella misma ha explicado: “Han concluido por unanimidad que lo que hice no fue intencional. Determinaron que no busqué un tratamiento médico para obtener una sustancia que mejorara mi rendimiento”.

“No puedo aceptar una suspensión injusta que dura dos años. Admitieron que no lo hice con mala intención y, sin embargo, buscan que deje el tenis durante dos años”.

Y, la realidad, es que Sharapova tiene sólidos argumentos. Por eso hasta hace unos días, mantenía en su discurso el sueño de acudir a los Olímpicos que arrancan el 5 de agosto.

Por poner el tema en términos futboleros, cuando un defensor toca el balón con la mano sin querer hacerlo: si lo que se juzga es la intención, entonces tendría que haber sido perdonada; si, por contraparte, el resultado positivo de un control resultará definitivo, está condenada.

Dudo que ante el tribunal logre revertir esa sanción. Y Rusia, preparando terreno para el caliente 17 de junio, ya tiene algo más que reclamar.

Twitter/albertolati