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Desde Tierras Olímpicas

  • Alberto Lati

Alberto Lati

El soñado regreso del golf al programa olímpico sigue con tintes de pesadilla. En un principio fueron los reiterados escándalos por el sitio en el que se decidió construir el campo de golf, con el desastre ecológico y de corrupción que supuso. Ahora son los grandes golfistas que a últimas fechas desisten de acudir.

La razón citada es el virus del Zika, aunque la realidad es que en el sur de Estados Unidos, en donde se disputan grandes certámenes, también existe propensión a ser contagiados (para algunos expertos, más severa, toda vez que en Río hay temporada baja de moscos por el invierno y en Texas o Florida es alta, por el caliente verano)

Como sea, Río de Janeiro 2016, que tenía que haber vivido con emoción el retorno al olimpismo del golf tras 112 años, lo vive con incertidumbre. De los mejores jugadores del mundo pueden citarse nombres como Rory McIlroy, Jason Day y Shane Lowry, entre los que han renunciado. Paradójicamente ninguna mujer golfista lo ha hecho, cuando el género femenino es el más expuesto a los peores efectos de la enfermedad; eso nos permite atribuir la renuencia de muchos varones al momento en el calendario en que será el torneo olímpico de golf y a la poca motivación que ven en estar ahí.

El efecto podrá ser que el golf se mantenga escaso tiempo en el programa olímpico, al tener solo garantizada su presencia hasta Tokio 2020, cuando volverá a ser sometido a votación.

El octogenario Gary Player, una de las mayores glorias en la historia de este deporte, se atrevió a bromear unos días atrás, mientras veía que los mejores golfistas de su país Sudáfrica daban la espalda a Río 2016: “Estaré en Río, no tengo planes de más hijos y el año pasado promedié 70. Listo para jugar si más golfistas renuncian”.

Todos los deportistas tienen derecho a decidir si acuden. Lo que no está bien es escudarse en falsas razones. No dudo que algunos golfistas hayan abandonado por el Zika, pero está claro que la mayoría lo ha hecho porque, simplemente, no les interesa acudir y no les motiva colgarse una medalla de oro. Si tan preocupados están por el tema, habrían de también renunciar a jugar en otros sitios.

Twitter/albertolati