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Desde tierras Olímpicas

  • Alberto Lati

Brasil no tendrá a una mujer presidente en la inauguración, ante el juicio político que enfrenta Dilma Rousseff, pero sí una abanderada femenina.

Para sorpresa de buena parte de la opinión pública, la pentatleta Yane Marques ha sido elegida para portar la bandera anfitriona en la ceremonia de inauguración de este viernes. Medallista de bronce en Londres 2012, la pernambucana se impuso en la votación a los dos favoritos: el triple medallista en voleibol, Serginho, y el quíntuple medallista en vela, Robert Scheidt (quienes, por cierto, quedan libres para eventualmente encender el pebetero, pues su historial los avala de sobra).

Cuatro años atrás, el ciclista Sir Chris Hoy, quien venía precedido de cinco preseas (en Londres 2012 ganaría otras dos) cargó la bandera británica. En Beijing 2008 el honor local recayó en el basquetbolista que evangelizó a cientos de millones de chinos en la pasión de la NBA, Yao Ming. En Atenas 2004 se concedió semejante honra al halterista Pyrros Dimas, quien acumulaba tres ediciones conquistando el primer sitio (en esa justa, ya muy veterano, conmovería al país al atrapar el bronce).

Ahora Yane Marques será quien ingrese a Maracaná encabezando a la última de las delegaciones, en uno de los momentos más emotivos de cada proceso de Olimpiada. ¿Cómo y con qué acordes? Eso es parte del misterio narrativo oculto en la apertura, pero quienes tuvimos el privilegio de estar en el inicio de Londres 2012, no olvidamos la explosión de la canción Héroes, de David Bowie, mientras iniciaba el desfile británico: cohetes, aficionados en lágrimas, deportistas abrazados y saltando.

Sin duda, uno de los momentos más memorables que en unos Juegos Olímpicos pueda haber. Cargar la bandera de una delegación, ya es inconmensurable (ahí, junto con la mexicana Daniela Campuzano, estarán la tenista danesa Caroline Wozniacki, el español Rafael Nadal, la jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce y, acaso, el mismísimo Michael Phelps con el lábaro estadunidense). Hacerlo con la del anfitrión, eleva a grados exponenciales esa distinción.

A la vez, inevitablemente incrementa la presión del atleta en cuestión: la bandera no solo se da por lo que se hizo, sino por lo que se espera que se haga, y Yane Marques es candidata a repetir en el podio.

Twitter/albertolati