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Desde tierras Olímpicas

  • Alberto Lati

Temas complicados y, precisamente por ello, necesarios de ser tocados.

Conforme se acercaban los Juego Paralímpicos de Río de Janeiro, creció la versión de que la atleta belga MariekeVervoort, había decidido dejar de vivir tras el evento, algo permitido por la legislación de su país a través de la eutanasia.

En más de una ocasión, la multimedallista se ha referido a lo doloroso que le es vivir bajo los efectos de una enfermedad degenerativa que no tiene cura y cuyas consecuencias le son cada vez más difíciles de resistir. No obstante, tras obtener una medalla de plata en los 400 metros de Río 2016, aclaró que, si bien ya tiene el proceso legal consumado para terminar sus días cuando así lo decida, aún no ha llegado ese momento.

Una de las caras más difíciles de afrontar de estos Juegos tan llenos de esperanza y asombro ante la capacidad para superar adversidades físicas, Vervoort se ha sobrepuesto a todo, aunque su mensaje es que ese todo tiene también un límite y que ese límite puede ser fijado de manera personal.

Su comparecencia ante la prensa resultó entre dramática y absurda, inclusive con tintes inevitablemente morbosos o sensacionalistas, con reporteros de todo el mundo preguntándole por algo tan íntimo como su muerte. Ella abordó el discurso con seguridad, pero nos deja, además, un importante legado al tocar ese tema. La eutanasia es permitida en pocos países y Vervoort ha reabierto una cuestión que tiene implicaciones tan religiosas como sociales. Eso no significa que se haya de zanjar en silencio y sin la posibilidad de establecer debates con argumentos y posturas.

De ninguna forma me estoy pronunciando a favor de algo tan delicado, porque además reconozco que me falta muchísima información para hacerlo. Simplemente digo que es importante, desde el deporte o desde cualquier campo, que se establezcan diálogos en relación con cuestiones sobre las que normalmente no se habla.

Vervoort, colosal en su disciplina deportiva y en los dolores que tiene que soportar para entrenar, ha tenido la valentía de dar pauta a un debate de este nivel de relevancia. Y eso se le tiene que agradecer. Opinar de lo demás, que es su decisión, es simplista para quien no viva lo que ella vive.
Twitter/albertolati