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Desde tierras olímpicas

  • Alberto Lati

Nombres al estilo de “Danza con lobos” o “Nacido al atardecer”, son en lo que inevitablemente se han convertido las mascotas de Copas del Mundo.

Zabivaka fue anunciado unos días atrás como la mascota de Rusia 2018. Se trata de un lobo siberiano con modernos lentes deportivos, pero lo curioso es el significado del nombre, “el que anota”, derivado del verbo ruso zabivat que es anotar, aunque también con una alusión a ser batallador y esforzado.

Entonces podemos revisar los últimos nombres: Fuleco, ese armadillo de Brasil 2014, que mezclaba las palabras futbol y ecología (no obstante, el Comité organizador incumplió su compromiso de donar fondos para la preservación de esa especie). Zakumi, el extraño leopardo de Sudáfrica 2010, que juntaba las siglas ZA (código del país) con kumi que significa 10 en algunos idiomas africanos. Goleo VI, ese león de Alemania 2006 que tomaba la palabra española golear (misma que en alemán no tiene sentido, pues gol se dice tor).

El problema principal radica en poder acuñar un nombre que no tenga registro previo, para que las posibilidades comerciales y derechos carezcan de restricción alguna. Eso hace imposible que, por ejemplo, los rusos registren a un Iván o Piotr (nombres comunes en esa cultura), así como que los brasileños lo hubieran intentado con un Edson o Joao.

Bajo esa limitante, pocos lo han hecho tan bien como México con Pique (nombre inventado, pero profundamente carismático y vinculado a la cultura local) o, en términos olímpicos, Londres 2012 con Wenlock y Mandeville, respectivamente los sitios ingleses donde nacieron tanto los Olímpicos como los Paralímpicos. Otra opción es buscar alguna palabra local con gran repercusión mundial, como los italianos en 1990 con Ciao!

Como sea, parece difícil que Zabivaka logre una consolidación mundial. Así, continuaremos con esa racha de Danzas con lobos y ya veremos para 2022 que sacan los qataríes: si “el que patea el balón en el desierto” o, más sincero, “el que no respeta los Derechos Humanos y logra comprar un Mundial”.

A acostumbrarnos a Zabivaka que, al menos en lo visual, es más agradable que los últimos dos precedentes mundialistas.
Twitter/albertolati