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Desde tierras olímpicas | Alberto Lati

  • Alberto Lati

Una carrera que empezó de espaldas, e incluso negada al olimpismo, podría terminar precisamente en lo más alto del podio de estos Juegos.

Cuando Sídney 2000 se acercaba, Kobe Bryant era ya, con apenas veintiún años, la mayor de las perlas de la NBA. Se había coronado por primera ocasión con los Lakers de Los Ángeles y lo lógico era tenerlo como estelar en esa edición olímpica. No obstante, Kobe renunció a participar tras haber programado su boda justo en ese lapso de tiempo. El llamado Dream Team (Gary Payton, Jason Kidd, Kevin Garnett, Vince Carter, Alonzo Mourning) recibiría invicto la medalla de oro, pero padecería como nunca para ganar los partidos cumbre.

Cuatro años después, los sustos de Sídney se hicieron realidad en Atenas 2004, donde por primera y hasta ahora única vez desde la convocatoria de elementos de la NBA, Estados Unidos no fue campeón. Bryant ya era visto en ese momento como el mejor jugador del mundo, pero ahora no acudió por estar enfrentando un sonadísimo problema legal.

Quién iba a decir que para Kobe vendrían todavía dos preseas doradas y, más difícil aún de calcular, que cerraría su deslumbrante trayectoria en plenos Juegos Olímpicos como hoy parece.

Recientemente anunció que al término de esta campaña dejará las duelas. Lo que en ese momento no aclaró, ha brotado repentinamente: que de ser convocado al equipo estadounidense, irá feliz a Río de Janeiro 2016 para ahí decir adiós.

Falta, obviamente, que el entrenador lo considere, pero sería absurdo que no lo hiciera. No por mera caridad, ya que Bryant sigue siendo a los 37 años una máquina. Al margen de eso, por los simbolismos. Ese camino merece terminar bajo el himno de su país y con su tercer oro colgado del cuello.

De forma tal, que Río 2016 podría volver a juntar a Usain Bolt, Michael Phelps, Roger Federer, Yelena Isinbayeva y el gran Kobe Bryant, a quienes debemos de añadir a Tiger Woods. Todo un lujo.

Lo que iniciara con el desdén de Kobe a los Olímpicos, tiende a concluir con su retiro en plenos Juegos.

Twitter/albertolati

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