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Desde tierras olímpicas | Alberto Lati

  • Alberto Lati

Las autoridades brasileñas han hecho lo que desde hace un buen tiempo tenían que hacer, aunque quizá lo hayan hecho tarde: romper contratos con las empresas que demoraron considerablemente en los tiempos de entrega de alguna instalación olímpica.

Como explicábamos en este espacio unos días atrás, el Complejo de Tenis de Río de Janeiro debió de haber sido entregado en el lejano septiembre de 2014, pero en pleno enero de 2016 la obra todavía va por ahí del 90 por ciento.

Sin embargo, la constructora no ha sido despojada del proyecto, no solamente por sus atrasos, sino por el escándalo de los empleados despedidos sin haber sido liquidados. La prefectura carioca entró al quite y los liquidó, al tiempo que a partir de ahora se ocupará de finalizar la construcción.

Como efecto dominó, la misma empresa ha perdido el contrato del Centro de Hipismo, de igual manera demorado en su entrega.

En esta telenovela que es Río 2016, la constructora contraataca y asegura que si se atrasó fue porque los recursos gubernamentales y la definición de planos llegaron tarde. Un escándalo que llegará a tribunales y que puede perjudicar todavía más a dos de las instalaciones olímpicas con mayores padecimientos.

Tiene que ser prerrogativa de todo Comité Organizador o autoridad anfitriona (prefectura, Estado, país), romper un contrato si el particular no está cumpliendo con los tiempos.

Bajo esa óptica, Río 2016 está haciendo lo que debe. Las dudas son dos: primero, si no lo ha hecho muy tarde (¡menos de 200 días para la inauguración!); segundo, si no tiene su cuota de culpa en las demoras.

Como expliqué cuando recientemente hubo manifestaciones de los empleados despedidos: parece el problema de un particular, como lo es la constructora, pero en realidad es un problema de los próximos Olímpicos. Río de Janeiro 2016 concedió las obras y es el principal afectado si estas van mal, a la par de Brasil como país, que no logra proyectar estabilidad y seriedad en su planeación de otro megaevento deportivo.

Twitter/albertolati

/arm