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Desde Tierras Olímpicas / Alberto Lati

  • Alberto Lati

Pueden gustar o no las mascotas de Río de Janeiro 2016, pueden parecer originales o trilladas en su diseño, pueden haber agradado o defraudado en su concepto, pero todas las opiniones quedarán atrás cuando este fin de semana sea su primera gran puesta en escena, con el desfile del carnaval carioca.

El domingo, en el sambódromo Marqués de Sapucaí, el más emblemático evento brasileño será abierto por las mascotas “Vinicius” y “Tom”, cuyos nombres fueran elegidos tras imponerse en una votación, siendo alusivos a los compositores de la canción “Garota de Ipanema”: Vinicius de Moraes y Tom Jobim.

Así como el carnaval de un par de años atrás abundó en elementos futbolísticos (por principio de cuentas, una escuela dedicó su temática a la carrera del exfutbolista Arthur Antunes Coimbra Zico, con el propio astro bailando en lo alto de un carro alegórico), el de este 2016 será olímpico en su inicio, con el desfile de estas dos botargas.

Vale la pena recordar que el prefecto de Río de Janeiro, Eduardo Paes, había propuesto dedicar por completo esta edición del carnaval a los próximos Juegos Olímpicos. Su iniciativa, sin embargo, fue rechazada con estas palabras: “La uniformización de los desfiles, el poner un solo tema, termina por aplacar mucho al carnaval y eso puede no ser bueno”. Es decir, que no deseaban que se hiciera monótono y aburrido.

Como sea, es de esperarse que varias escuelas de samba, o acaso todas, expresen algo vinculado a la celebración multideportiva originada en Olimpia.

Las mascotas Tom y Vinicius, muy criticadas desde su presentación ante los medios, tendrán su primera gran jornada. Las protestas fueron por poseer poca identidad visual (para no ir muy lejos, se parecen al “Fuleco” de Brasil 2014 y al “Zakumi” de Sudáfrica 2010), aunque, más grave, por haber decidido ser tan poco concretas. Un felino, sin aclararse cuál, que representa a toda la fauna carioca, y un árbol en nombre de toda laflora de la región.

Lo mejor fue, sin lugar a dudas, los nombres que la gente les adjudicó votando. Sin duda, Tom Jobimy Vinicius de Moraes marcaron la historia cultural de Río y dieron vida al himno no oficial de la ciudad con esa deliciosa melodía.

Cosa curiosa, que habiendo sido pilares del bossa-nova, ahora las mascotas que llevan sus nombres tendrán su primera graduación en el momento máximo del otro ritmo de la ciudad: la samba en el carnaval.
Twitter/albertolati