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Desde tierras olímpicas | Alberto Lati

  • Alberto Lati

La nube de la información hoy va tan rápida, los temas y las prioridades cambian a tal velocidad, los puntos a comunicarse varían tan de inmediato, que al Comité Organizador de Río de Janeiro 2016 le está costando elegir el eslogan que resumirá a los ya muy cercanos Juegos.

Según, nos ha recordado una noticia publicada por la agencia brasileña UOL, el anuncio de la frase que defina a Río 2016 tiene ya un par de años posponiéndose, algo que parece difícil de ser entendido, salvo porque eso sea atribuible a que a las autoridades de este evento les está costando asumir el mensaje decisivo.

Durante la campaña para conseguir la sede, Río de Janeiro se aferró al cliché carioca de calidez e intensidad emocional: “¡Vive tu pasión!”, repetían en aquellos momentos de consenso favorable hacia albergar los Juegos. Sucede que con el radical cambio de apreciación que viene desde la Copa Confederaciones 2013, más la crisis social, política y, sobre todo, económica que persigue a Brasil, es difícil hallar esas tres o cuatro palabras.

Londres 2012 jugó con el “Inspira a una generación”; Beijing 2008 con “Un mundo. Un sueño” (antes, en la campaña, había sido “Un nuevo Beijing, grandes Olímpicos”, pero, a la hora buena, prefirieron deslindarse de vocaciones de cambio o apertura); Atenas 2004 jugó con el implacable “Bienvenidos de vuelta”, pero también utilizó otro que pretendía realzar sus esfuerzos por unos Olímpicos mesurados (lo que a la postre no logró): “Grandes Juegos en escala humana”.

No obstante, el caso más curioso, se dio fuera de la justa multideportiva de Olimpia, durante la Copa del Mundo de Alemania 2006. Maestros de la planeación, los germanos formularon diferentes eslóganes con base en el idioma. Para los locales fue “El mundo recibido por amigos”; en inglés, “Un momento para hacer amigos”; en francés, “La cita de la amistad”; en español, “El mundo entre amigos”; en griego, “Tiempo de hacernos migos”.

El precedente brasileño del Mundial 2014 apuntó hacia batucada y armonía: “Todos al mismo ritmo”. Río 2016, continúa buscando la cuadratura al círculo. Al final, me temo, será algo parecido y muy cercano a la ineludible noción de playa o carnaval. Como sea, ya resulta urgente que sea presentado.

Twitter/albertolati

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