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¡Francisco nos visita!!! | Gabriela Mora Guillén |

  • Gabriela Mora

Los mexicanos, el segundo país con más católicos en el mundo y pueblo aún más bullanguero, contará nuevamente con la fortuna de recibir la visita de un Papa.

Quizá el hecho sea indiferente para muchos; lo cierto es que independientemente de creencias e ideologías, recibir a s.s. Francisco será noticia que trascenderá las fronteras de nuestro país; eso independientemente del gusto que a los católicos nos causará, y ni qué decir de la planeación de vallas en las calles que recorrerá, de la organización de “las mañanitas a las afueras de la residencia Papal, los amotinamientos en los lugares a los que Francisco se dirija… En fin, seguramente sorprenderemos nuevamente al Papa, tal como lo hemos hecho con Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Lo cierto es que los primeros meses de 2016 Jorge Mario Bergoglio viajará a México, una visita siempre muy esperada y en la que no faltará la escala en la Basílica de Guadalupe. Se tratará de la séptima visita de un Pontífice a México, luego de las cinco que realizó Juan Pablo II (1979, 1990, 1993, 1999 y 2002) y la única que hizo Benedicto XVI en marzo de 2012.

Indudablemente, se tratará de una visita de aliento y esperanza para muchos mexicanos católicos o no, en estos tiempos en que parecemos haber perdido estos y muchos valores más, al reconocer la investidura y el liderazgo que el Papa representa, además del espíritu renovador y vanguardista que nos ha mostrado el máximo representante de la Iglesia católica.

El anuncio de la visita del Papa evidentemente ha sido aprovechado de inmediato por los actores políticos del país: Miguel Ángel Mancera Espinosa, jefe de Gobierno del Distrito Federal, dijo que es una excelente noticia y que se le recibirá con los brazos abiertos: “La Ciudad de México lo va a recibir con los brazos abiertos, esta es una ciudad en donde, por supuesto, se ha esperado durante mucho tiempo la visita del Papa, nosotros estaremos muy atentos, es algo que nos llena de alegría, nos llena de gusto, que en su agenda se contempla la Ciudad de México, señaló.

Por su parte, la Mesa Directiva del Senado abrió la puerta para que, por primera vez en la historia posrevolucionaria, un líder religioso hable desde una de las tribunas del Congreso de la Unión; Roberto Gil Zuarth, presidente del Senado, explicó que “si el Papa viene en una visita de Estado a México, el Senado de la República lleva mano, porque el Senado es quien tiene a su cargo las relaciones exteriores, la colaboración y control de la política exterior mexicana; no obstante, el coordinador de la fracción parlamentaria del PAN, Marko Cortés Mendoza, se pronunció porque sea invitado al Palacio Legislativo de San Lázaro para dar un mensaje, como lo hizo en Estados Unidos: la rebatinga por la presencia de Francisco en ambas Cámaras ya se armó, ya nomás falta ver qué dice el Vaticano…

Porque es cierto que en su reciente estadía en Estados Unidos el Papa realizó una histórica visita a la sede del Congreso, acto que no se había suscitado por ninguno de sus predecesores; sin embargo, tenemos la evidencia en las cinco visitas anteriores de Juan Pablo II y la de Benedicto XVI, en las que, ni siquiera se pensó incluir un encuentro en alguna de las sedes del Congreso… Será difícil que s.s. Francisco admita sentar este precedente como un acto rutinario en sus visitas internacionales, ¿o no??? Mala fortuna para quienes pensaron en la posibilidad de ganar con ello reflectores…

Si bien, el programa de la visita del Papa latinoamericano no ha sido elaborado aún y está en fase de preparación, lo que sí seguramente incluirá es un gesto de solidaridad con los migrantes mexicanos que intentan cruzar ilegalmente la frontera con Estados Unidos, hecho al que Jorge Mario Bergoglio ha dispuesto particular atención, acudirá a algún lugar de la frontera mexicana, eso sí.

Y bueno… Hablando de actores políticos y protagónicos, lo que sí realmente sorprendió a muchos –obviamente me incluyo-, fue la visita al papa Francisco que esta semana realizó ni más ni menos que Andrés Manuel López Obrador en el Vaticano… Por supuesto, el dirigente de Morena ha sido fuerte y abiertamente criticado por integrantes de las más diversas fuerzas políticas del país, voces del PRI, PAN y PRD han pedido se investigue la manera en qué López Obrador financió un viaje a El Vaticano, además de reclamar el evento ante la manifestada intención de López Obrador de contender en 2018 como candidato de este partido a la Presidencia de la República: el Instituto Nacional Electoral (INE) tendrá que determinar si es un acto anticipado de campaña.

Lo cierto es que cualquier otro personaje podría no parecer incongruente con esta salida, salvo por ser López Obrador, quien siempre criticó este tipo de viajes políticos al extranjero.

No importa: López Obrador entregó al papa Francisco durante su visita al Vaticano, una medalla de Fray Bartolomé de Las Casas y una carta.

No importa, López Obrador manifestó al papa Francisco que “en estos tiempo aciagos, será de gran aliento para nuestro pueblo. Su mensaje espiritual ayudará a que no se pierda la fe en la justicia y a mantener encendida la llama de la esperanza”… Palabras que parecen increíbles de creer por parte del profético mesías tabasqueño, quien horas después de la visita se justificó a través de las redes sociales: “Busque al papa Francisco porque más allá de ser católico, de otra religión o libre pensador, es notorio que ha actuado de forma consecuente”, hasta ahí nomás…

Bueno, el Papa viene y México necesita paz, urgimos de reconciliación, y ciertamente estamos ya esperando la fecha exacta en la que nos visitará, eso sí: “Ir a México sin ir a la Guadalupana, hubiera sido una bofetada”.

gamogui@hotmail.com