imagotipo

Desindexación / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Aprobada por 21 congresos locales, la reforma constitucional para desindexar el salario mínimo de la aplicación de multas, créditos, recargos y demás, faltará la modificación de leyes estatales y municipales para que cobre vigencia y los trabajadores aspiren a tener mejores ingresos.

No es ni con mucho la panacea para que los salarios de los empleados se incrementen de la noche a la mañana. Su instrumentación todavía tiene que pasar por los acuerdos entre patrones y trabajadores, entre el aumento de la productividad y el resarcimiento del poder de compra. Quienes festinan desde ahora un aumento de aplicación inmediata, mienten y engañan. Decir que ya mañana la Comisión Nacional de Salarios Mínimos se reunirá y decretará un alza en los sueldos, es dar falsas esperanzas a quienes todavía cobran salario mínimo. Qué bueno que haya transitado la desindexación y que pronto entre en vigor la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Sin embargo, faltará modificar cuando menos 140 ordenamientos federales, estatales y municipales para borrar la que durante 50 años ha prevalecido. Desde el momento en que el presidente Peña envió la iniciativa al Congreso de la Unión, los especialistas fiscales y laborales advirtieron que tendría que reformarse una serie de leyes locales, en donde probablemente habrá resistencias. La Conasami anunció que en abril próximo se reuniría para analizar cómo se podrá incrementar el salario. De entrada, a los trabajadores se les deja en libertad para negociar sus emolumentos, lo que es un avance. Sin duda.

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx