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Deudas de las familias / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

Hace unos días, el Banco de México alertaba de que hay signos de que los niveles de deuda en algunos hogares del país se ha incrementado. Paradójicamente, el índice de morosidad que es el que mide la relación entre préstamos vencidos, respecto del total disminuyó de 5.48 a 4.28 por ciento entre octubre del año pasado y el mismo mes de 2015, de acuerdo con datos publicados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Es decir, hay que matizar el informe del Banco de México porque no veo señales de endeudamiento grave en México. Al contrario, existe un margen importante para que el crédito siga teniendo una expansión responsable porque tenemos niveles relativamente bajos a comparación de otros países.

Las personas que utilizan sus tarjetas de crédito, a diferencia del pasado está demostrado que la están utilizando de forma más responsable como lo indica una encuesta de la Fundef sobre el uso de tarjetas de crédito, porque el 98 por ciento de los encuestados conoce la fecha límite de crédito y el 80 por ciento conoce la tasa que le están cobrando siendo el principal objetivo de los usuarios obtener liquidez. Además hay prudencia por parte de los otorgantes de las tarjetas donde en promedio quienes cuentan con más tarjetas a su vez tienen mayores ingresos.

Un dato interesante es que existe prudencia por parte de los bancos que otorgan las tarjetas de crédito porque el límite de crédito es menor a 15 mil con un límite de crédito promedio de 24 mil 700 aunque el 40 por ciento no usa por completo su línea de crédito. Es decir, las personas en México están utilizando de forma responsable sus tarjetas de crédito, claro existen algunos pocos casos de endeudamiento más allá de sus ingresos pero son casos muy contados y no es el promedio en el mercado.

Por lo tanto, en México se necesita que siga el crédito teniendo una expansión de forma responsable porque hay margen para ello porque apenas supera el 30 por ciento del PIB y es un mercado muy dinámico, con buena competencia y que sin duda a pesar del incremento en las tasas de interés en Estados Unidos y seguramente en México, no deberá perder su dinamismo dado que no se esperan incrementos importantes en las tarjetas de crédito ante este escenario de normalización en la política monetaria en Estados Unidos.

El endeudamiento que nos debe de llamar la atención, no es el de las familias sino la deuda pública el cual ha pasado en tres años del 37 por ciento a 47 por ciento del PIB en solo tres años y de continuar este ritmo hacia el 2018 tendremos el 55 por ciento del PIB sin que además mayor deuda signifique un mayor crecimiento en la economía de México. Si bien no llega la deuda a niveles de otros países como Grecia, España o Estados Unidos es importante que el país no se sobre endeude sobre todo si buena parte de dichos recursos no se sabe exactamente qué impacto tienen en la economía. Estamos a tiempo de no endeudar de más al país y experimentar una crisis de deuda como en varios países.

El mensaje para continuar en el camino de estabilidad macroeconómica es claro, el crédito debe de crecer de forma responsable, se deben impular políticas públicas a favor del ahorro interno y los niveles de deuda pública deben de mantenerse a niveles razonables. Si cumplimos con estos objetivos, de la volatilidad que se está generando en los mercados financieros internacionales el país podrá salir bien librado.

El próximo año estará lleno de desafíos, el terrorismo internacional, la economía de China, la volatilidad en los precios del petróleo, el incremento en las tasas de interés y es fundamental seguir cuidando los elementos básicos en nuestra economía.

*Economista e investigador asociado de la Fundef

www.fundef.org.mx              www.jorgesancheztello.com

Twitter: @jorgeteilus