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Deudas impagables / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Ir al banco, pedir prestado y garantizar los créditos con las aportaciones federales, se ha convertido en la práctica de todos los Gobiernos estatales y de más del 90 por ciento de los municipios. De acuerdo con los reportes de deuda pública, para los Gobiernos estatal y municipal, la deuda alcanza los 536 mil millones de pesos.

Los Gobiernos de la Ciudad de México, Veracruz, Coahuila, Chihuahua, Quintana Roo, Jalisco y Nuevo León, son los que más deben y en conjunto suman 365 mil millones de pesos. Habrá que sumar los 600 mil millones que debe la Federación y el resultado es: una bomba de tiempo activada.

Así lo plantea el PAN en el Senado y abona por la aprobación de la Ley de Disciplina Financiera, propuesta por el presidente Peña Nieto.

Descontando los empréstitos del Gobierno federal y centrándose en los estatales y municipales, uno supondría que tendrían que reflejarse en obras de infraestructura, en la creación de empleos, en mejores salarios para la burocracia, sin embargo, no es así.

Los planes estatales de desarrollo nunca se cumplen. No se justifican los préstamos porque no se observa en dónde se invirtieron. Así lo señala el informe de la Auditoría Superior de la Federación, y aunque presenta denuncias ante la PGR, hasta el momento, no se conoce acción alguna contra gobernadores y presidentes municipales.

¿A qué se debe? De entrada, porque no hay decisión política. Porque no todos son gobernadores del PRI. Hay del PRD e independiente. De salida, porque no hay una legislación que amarre las manos a los gobernadores y alcaldes.

Twitter: @jesusmichelMx