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¿DF, Estado? / Punto de Vista / Jesús Michel Narvaez

  • Jesús Michel

Inexplicablemente, tanto legisladores federales como locales y más de dos funcionarios de alto rango afirman que para legalizar una reforma constitucional se requiere la aprobación de 17 congresos locales. Es una falsedad absoluta. El país está compuesto por 31 entidades y “un Distrito Federal”, cuyo estatus se encuentra en el limbo porque no tiene Congreso, por lo tanto no es Estado. En consecuencia, con el sí de 16 entidades se formaliza y es legal cualquier reforma constitucional. ¿Estamos?

Trato de discernir de dónde surge la confusión y no encuentro el argumento jurídico. El Distrito Federal es la capital de todos los mexicanos, el corazón político y financiero. Sin embargo, no está definido en ninguna parte de la Constitución o de las leyes secundarias si es un centro de poder o si tiene facultades más allá de una alcaldía.

Supongo que el pleito iniciado hace 30 años por el PAN –hay que darle el crédito- para convertir al Distrito Federal –que tampoco se llama Ciudad de México- en el “Estado de Anáhuac o el Estado 32” como está previsto en la Constitución, podría culminar cuando finalmente se vote la reforma política de la capital del país.

Mientras ello no ocurra, desde la óptica jurídica el DF es un ente sin personalidad propia. A decir verdad, lo correcto sería considerarlo el Departamento del Distrito Federal.

¿A qué insistir en considerarlo parte del Constituyente si no tiene Congreso Local?

Ganas, presumo, de crear confusiones.