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¿Día de las Escritoras?

  • Mujeres en busca de sexo / Celia Gomez Ramos

“La inquietud del erotismo es la inquietud del conocimiento”.

Francesco Alberoni

 
¿Qué tiene que ver el Día de las Escritoras, con el erotismo y con “Mujeres en busca de sexo”?

El 17 de octubre, partiendo de una iniciativa con origen en España, se buscó instaurar el Día de las Escritoras, y conmemorarlo por primera ocasión. En bibliotecas, se reunirían autoras a leer obra propia y de escritoras a quienes admiraban.

Aquí en la Ciudad de México, se sumó Olivia Teroba, escritora, editora y becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas, que unida a otros cómplices escritores, Pedro Sánchez y Alizbeth Mercado, tuvieron por idea que se llevara a cabo una lectura, pero no en una biblioteca; sino en la Casa Xochiquetzal, un albergue único, para mujeres trabajadoras sexuales de la tercera edad. Una lectura en voz alta, de obra de mujeres, en una casa para mujeres, en la que ellas participarían como público y activamente, pues incluso, una de las moradoras, escribe poesía y cuento.

Lejos de hacer un club femenino y otro masculino, la Casa Xochiquetzal abrió ese día sus puertas a varones y mujeres, a participar del evento.

Fue hasta después, que me pregunté si existía un Día del escritor, y me percaté que algunas naciones tienen una fecha especial, pero en México, solo Mérida celebra un Día del Escritor, el 20 de diciembre, y esto fue a partir de los 80’s.

Como yo soy híbrida, y voy del terreno periodístico al literario o al revés, reflexioné sobre la necesidad de conmemorar un Día de las Escritoras, y concluí algo muy simple: Cuando llevo a cabo un trabajo periodístico, pretendo visibilizar algo, es desde mi sorpresa desde dónde lo comunico, algo en que yo misma no había caído en cuenta. Y resulta que también, desde la literatura, hago lo mismo. Sé que no soy marciana y muchos se encuentran en las mismas circunstancias. Entonces sí, me encanta que se conmemore un Día de las Escritoras y tomarlo como pretexto para leerlas más. Conocidas y desconocidas, por supuesto.

Hará poco más de un año, me invitaron a dar una charla en un ciclo denominado: La sexualidad femenina. Yo debía elegir a una escritora, para hablar de ella, podía ser un libro o su obra. Desde que me acuerdo, me interesa en lectura o escritura: el erotismo. Todos los caminos me llevan a lo mismo, digamos que ese es mi centro.

Con esa libertad para elegir, en ocasiones uno no sabe qué hacer. Debía hablar de sexualidad femenina en la literatura, y pensé, ¿contada por los varones o contada por las mujeres?, y me cuestioné seriamente sobre quién me entusiasmaría platicar.

Aficionada a leer sobre erotismo, descubrí que he leído más autores varones que hablan de erotismo, que mujeres. Desde luego no soy especialista en ninguno, solo amante lectora. Ahora que lo pienso, debí haber hablado sobre el erotismo femenino según algún caballero escritor, eso hubiese sido divertido para mí…, aunque raro.

Les sigo contando. Pensé primero en autoras mexicanas, pero el momento no me daba para estudiarlas. Al final, después de rebuscar en mi memoria y en mis libros, tenía que ser Anaïs Nin, pues me acompañó desde la adolescencia (también Miller, debo decir). Era Anaïs Nin, la primera mujer que escribía literatura erótica que leí, que me deslumbró por esa dualidad existente entre su imagen y su vida; esa visión casi inofensiva, pero que jalaba como imán y la intensidad de su existencia, de sus planteamientos…, con esa su capacidad para asombrarse de sí misma y no ponerse límites. Desde ahí, ya es para mí necesaria…, ahora, al añadir que nos dejó (a la humanidad, no solo a las féminas) sus emociones por escrito, sus afirmaciones como mujer, sus necesidades, sus búsquedas, sus sensaciones, sus preguntas y respuestas, sus encuentros y desencuentros, sin mordaza… Su mirada al fondo de sí misma y de los que la rodeaban, me parece poderosísima. Así que fue Anaïs, de ella y sus diarios, de la que hablé aquella ocasión.

Entonces, ¿conmemorar un Día de las Escritoras? Sí, pienso que es muy importante, es un gran pretexto para dar a conocer a muchísimas autoras más. Es una oportunidad y la posibilidad de encontrarse en el panorama, cada vez a más escritoras, y su mirada del mundo.

Y no nos equivoquemos, no hay literatura femenina ni literatura masculina. De ninguna manera me imagino que a un autor le pregunten: -Oiga, usted escribe para varones, ¿verdad?

Queridos míos, los invito a hacer una revisión rápida entre sus afectos literarios eróticos, y me digan si descubrieron más mujeres que hombres, entre los autores.
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