imagotipo

Día del Ejército Mexicano / Raúl Aarón Pozos Lanz

  • Raúl Aarón Pozos

El pasado 19 de febrero se conmemoró el aniversario número 66 del Ejército mexicano, sin duda, una de las instituciones más importantes de nuestro país. Una visión simplista de nuestro Ejército se conformaría con la definición que se encuentra en la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, que es de donde recibe su mandato. También se le podría concebir a partir de la página electrónica de la Secretaría de la Defensa Nacional o ver el archivo multimedia para tener una idea de las funciones y obligaciones de nuestras Fuerzas Armadas. Sin embargo, me gusta pensar que somos lo que hacemos y si usted comparte conmigo ese punto de vista, nuestro Ejército hace y es mucho más que eso.

Muchos elementos lo definen pero uno resalta sobre todos. En la página de la Secretaría de la Defensa Nacional, se puede leer: “en cualquier periodo crucial de nuestro pasado que se revise, se advertirá la existencia de un Ejército netamente popular, unas veces en la forma de un grupo disciplinado y organizado y otras en la de una masa revolucionaria, pero en cualquiera de ambos casos se encuentra luchando por los más nobles principios de la libertad, autonomía y justicia social…” Sin duda alguna, el Ejército mexicano encuentra una de sus características principales en su carácter popular y no solo lo es por la extracción de la tropa que lo conforma, sino también por la conformación del cuerpo de oficiales y comandantes quienes han sido formados en alguno de los varios y prestigiosos institutos de formación académico-militar.

Son precisamente estos dos aspectos, el origen popular de sus miembros y su continua instrucción y preparación militar y académica los que hacen de nuestro Ejército uno moderno y a tono con las demandas de una sociedad cada vez más integrada al mundo y cada vez más atenta a los retos de nuestro tiempo. Bastaría ver el amplio abanico de acciones que desarrolla nuestro Ejército para darnos cuenta de su vocación popular, democrática y de servicio a la nación.

Respondiendo a los mandatos de nuestra Constitución, nuestro Ejército se ha propuesto como objetivo la protección de los Derechos Humanos, esto se hace desde la educación militar a través de instituciones tan prestigiosas como el Colegio Militar, la Escuela Médico Militar o la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea, en los que se  enseña basándose en principios de igualdad y seguridad jurídica.

Es de reconocerse que el Ejército ha sabido modernizarse y adaptar sus formas para formar una institución incluyente. Han sabido reconocer el papel fundamental que las mujeres tienen para la preservación, mejoramiento y crecimiento de nuestra nación. Es por esto que se han hecho modificaciones de funcionamiento y se ha fortalecido una cultura institucional de igualdad de oportunidades con perspectiva de género y no discriminación. Hay mucho trabajo por hacer todavía pero ha habido avances significativos y actualmente se está analizando el marco jurídico aplicable para que incluya la perspectiva de género. Los esfuerzos en este sentido han resultado tan exitosos que el Instituto Nacional de las Mujeres ha señalado que las acciones del Ejército mexicano, no solo cubren los parámetros establecidos para las dependencias del Gobierno Federal, sino que es un “Programa Modelo” que ha servido para medir la eficiencia de programas similares de otras dependencias de la Administración Pública Federal e inclusive ha sido presentado a manera de ejemplo en otros países.

También cabe destacar el trabajo que se ha hecho a través del programa DN-III. Este es un ejemplo de la gran utilidad y servicio que prestan al país y que ha sido evidente en más de una ocasión. Este plan fue creado por la Sedena en 1966, su nombre es el Plan de Auxilio a la Población Civil en Casos de Desastre, mejor conocido como el Plan DN-III-E y desde entones ha sido aplicado para auxiliar a la población civil en caso de desastres naturales o antropogénicos y demostrar frente a las adversidades el enorme servicio que el Ejército mexicano presta a la patria.

El espacio es insuficiente para describir la modernidad y actualidad de nuestro Ejército, sin embargo, por estas y por muchas otras razones, hago un reconocimiento muy grande al Ejército mexicano y le felicito por un aniversario más al servicio de las y los mexicanos, al servicio de la democracia, la libertad y la dignidad humanas y por estar de manera irrestricta al servicio de nuestro país.
* Senador de la República por el Estado de Campeche. Partido Revolucionario Institucional.