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Día Internacional de la Juventud

  • Daniel Ávila Ruíz

  • Daniel Ávila Ruiz

Desde 1999 cada 12 de agosto se celebra el Día Internacional de la Juventud. Este año el tema eje de la conmemoración es: El camino hacia 2030: erradicar la pobreza y lograr el consumo de la producción sostenible, que forma parte de compromisos más amplios, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015: Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En nuestro país, este sector representa 25.7 por ciento de la población, con 30.7 millones de jóvenes de 15 a 29 años de edad, de acuerdo con cifras de la Encuesta Intercensal 2015, elaborada por el INEGI. A pesar de su relevancia, no existe una ley que proteja sus derechos y promueva su desarrollo integral.

Según la Encuesta Nacional de Niños, Adolescentes y Jóvenes, elaborada por la UNAM en 2015, 48.8 por ciento de los entrevistados consideró que el principal problema que enfrentan los jóvenes en México es la pobreza y la falta de oportunidades.

Por ello, y como secretario de la Comisión de Juventud y Deporte en el Senado de la República, el pasado 10 de agosto presenté un punto de acuerdo, a fin de que la comisión permanente exhorte a la Cámara de Diputados para que dictamine y apruebe la minuta con proyecto de decreto, por el que se adiciona un párrafo al artículo 4º y se reforma el artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), en materia de derechos de la juventud.

La trascendencia de la propuesta de reforma Constitucional que estoy promoviendo, consiste en lo siguiente: Primero, garantizar a la juventud el derecho a su desarrollo integral mediante la protección efectiva de los derechos humanos, establecidos en la CPEUM y en los tratados internacionales ratificados por México.

Segundo, otorgar expresamente facultades al Congreso de la Unión para expedir una ley en materia de juventud y establecer las bases generales de coordinación entre la federación, estados y municipios, en el establecimiento de la política eficaz en la materia a nivel nacional.

Cabe señalar que desde hace tres años, en  abril de 2013, la Cámara de Senadores aprobó con modificaciones el Proyecto de Decreto referido, por lo que se envió a la colegisladora para su estudio y dictamen en junio de ese año. No obstante, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, aún no ha emitido dictamen.

Mantener esa omisión, reflejaría una visión negativa del Congreso sobre la juventud, pues constituye un atentado contra este sector al ignorar el reclamo que cotidianamente, y a través de diferentes formas de expresión, millones de jóvenes demandan acceso pleno a sus derechos más elementales.

Por todo lo anterior, estoy convencido que la aprobación de la minuta referida, representa un acto legislativo de buena voluntad y compromiso social efectivo con los jóvenes de México. No debemos olvidar que este sector de la población juega un papel estratégico para el desarrollo y crecimiento económico de nuestra nación y que no conseguiremos ofrecer un futuro digno para nuestros hijos, si no somos capaces de poner al día las instituciones del país para que desarrollen políticas acertadas.
*Senador por Yucatán. Presidente de la Comisión Bicameral del Canal del Congreso, secretario del Comité del Instituto Belisario Domínguez e integrante de las comisiones de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico, Juventud y Deporte, de Turismo, así como de Reforma Agraria.