imagotipo

Día Mundial contra el Cáncer / Daniel Ávila Ruiz

  • Daniel Ávila Ruíz

El cuatro de febrero de cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer y la Unión Internacional contra el Cáncer, promueven conmemorar el Día Mundial contra esa enfermedad. Este año, en que el tema eje es “Nosotros podemos. Yo puedo”, el fin es marcar la diferencia en la lucha contra el cáncer.

Un documento distribuido recientemente por investigadores del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, sistematiza y actualiza las cifras mundiales y nacionales sobre esta terrible enfermedad. Señala que, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células anormales en el cuerpo.

Además, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen más de 100 tipos de cáncer y los más mortíferos son los de pulmón, estómago, hígado, colon y mama. Los principales factores de riesgo son conductuales y dietéticos; por ejemplo, el índice de masa corporal, la ingesta reducida de frutas y verduras, la falta de actividad física, el consumo de tabaco y el consumo de alcohol.

De acuerdo con la misma fuente, entre los hombres los tipos de cáncer más comunes son los de pulmón, hígado, estómago, colón-recto y esófago. Mientras que, entre las mujeres los tipos de cáncer más comunes son los de mama, pulmón, estómago, colón-recto y cuello del útero. Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que la leucemia, los linfomas y el sarcoma son los cánceres que predominan en la infancia.

Este año, la ONU señaló que un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana. Por su parte, la OMS estima que en los países en desarrollo −entre ellos, México− hasta 20 por ciento de las defunciones por esta enfermedad podrían prevenirse mediante la vacunación contra el virus de papiloma humano y el virus de la hepatitis B.

En nuestro país, el cáncer es la tercera causa de muerte y se estima que cada año se detectan 148 mil casos nuevos. Peor aún, aproximadamente 53 por ciento fallece por esa enfermedad, pues el 60 por ciento de los casos se detectan en etapas avanzadas, lo que incrementa las probabilidades de muerte, según estimaciones de la Secretaría de Salud.

De acuerdo con la misma fuente, en la población infantil de cinco a 14 años de edad el cáncer es la segunda causa de mortalidad. En 2011, la incidencia anual de esta enfermedad se ubicó en 122 casos por cada millón de menores de 15 años. A su vez, el INEGI estima que la proporción de egresos hospitalarios por tumores malignos en la población infantil y joven es más alta que en la población adulta (70.6 y 53.2 por ciento respectivamente).

No obstante, la existencia de datos estadísticos sobre la incidencia y mortandad del cáncer a nivel nacional, esta información no permite determinar con precisión la eficacia de los programas de salud de la presente administración.

Los legisladores estamos conscientes que corresponde al Congreso abrir el espacio parlamentario para analizar la eficacia de los programas del Ejecutivo federal.

Miles de muertes prematuras al año podrían evitarse con programas integrales de salud pública dirigidos a reducir las enfermedades no transmisibles, como el cáncer.

Nuestra perspectiva como legisladores debe ser clara: contribuir por este medio a mejorar la calidad de vida de los mexicanos, al tiempo que trabajamos para recuperar la credibilidad y la confianza de la población en las instituciones y poderes públicos.
*Senador por Yucatán. Secretario de las comisiones de Juventud y Deporte, de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico y del Instituto Belisario Domínguez; integrante de las comisiones de Turismo, Reforma Agraria y Bicameral del Canal del Congreso.