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Diario de Oaxaca

  • Leer la clave del poder: Andrea Balanzario Gutiérrez

¿Un diario sobre Oaxaca escrito por Oliver Sacks? No tenía idea de qué podía tratar, pero resultó una lectura deslumbrante. Sacks, neurólogo británico, nació en 1933, murió hace menos de dos años, en agosto de 2015, lo más destacado de su escritura es su inagotable capacidad de observar detalles y conexiones cotidianos, inadvertidos para quienes no tenemos esa disciplina, resultado de la preparación médica.

El primer bestseller y longseller fue Awakenings, publicado por primera ocasión en 1973. La peli del mismo nombre, estelarizada por Robert de Niro y Robin Williams, este último en el papel de Sacks, fue un éxito mundial pero no recuerdo haberme fijado en su nombre hace cuarenta y cuatro años. Publicó en 1984 Con una sola pierna, narra la recuperación de Sacks tras un accidente de senderismo en Noruega. El evento lo hizo perder sensibilidad en una de las piernas. La publicación de su escritura continuaría con El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Veo una voz, viaje al mundo de los sordos, Un antropólogo en Marte: siete historias paradójicas, La isla de los ciegos al color, relata los efectos de una rara enfermedad endémica de Guam que consiste en ceguera total al color congénita en una comunidad isleña.

El jardín botánico de Nueva York está cerca del depa que Sacks tenía en el Bronx. Paseaba una tarde sabatina con un amigo cuando vieron un anuncio que invitaba a la reunión mensual de aficionados y profesionales de los helechos. En su casa familiar en el Reino Unido, Oliver Sacks vivía rodeado de helechos, su abuelo y su madre sabían cultivarlos a partir de esporas y él siempre se sintió atraído por estas plantas, supervivientes durante trescientos millones de años de evoluciones y catástrofes naturales; resistentes y hermosos, unos gigantescos, otros microscópicos. Sacks no creía en las coincidencias, pero esa tarde de sábado prefiguró, años más tarde, un viaje a Oaxaca, con otros gringos para recorrer el estado y recolectar esporas (la aduana gringa no acepta plantas vivas). El resultado es este magnífico diario…