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Días contados para vándalos de filosofía y letras | Jorge Galicia

  • Jorge Galicia

Señalados como asaltantes, distribuidores de drogas, vándalos e invasores de espacios universitarios, entre otras actividades delictivas, para la comunidad universitaria ya no hay duda que para quienes hoy ocupan indebidamente el Auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sus días están contados y si no salen por su propio pie a la brevedad lo tendrán que hacer por la vía de la fuerza pública.

Y si acaso hay una duda al respecto, es en el día y la hora en que esto vaya a suceder, pero en este asunto ya no hay vuelta de hoja para quienes, desde hace casi dieciocho años, se apropiaron de dichas instalaciones, y esa percepción tenemos porque las autoridades universitarias, hoy -más que nunca- tienen el respaldo unánime de alumnos, maestros, trabajadores y población en general para que la autonomía regrese a la máxima casa de estudios de nuestro país.

¿Hasta cuándo? Era la pregunta que en los últimos años ha rondado por el edificio de la rectoría universitaria, por lo que la respuesta parece cada día más cerca de parte del rector Enrique Graue, quien no cumple todavía ni cinco meses al frente de la UNAM pero una de las tareas pendientes que rectoría tiene con la comunidad universitaria es rescatar los espacios que -desde 1999 son utilizados como propiedad privada y desde entonces sirven para todo menos para fines académicos.

Una muestra de esa exigencia entre la comunidad estudiantil, lo dieron el pasado viernes los alumnos de las facultades de Ciencias Políticas y Sociales y Derecho, así como jóvenes del Colegio de Ciencias y Humanidades, plantel sur, quienes frente a la rectoría universitaria demandaron que en una institución autónoma, como lo es la UNAM, no haya lugar para otro sitio, por muy chiquito que sea, que se autonombre autónomo, como lo es el autogobierno implantado en el auditorio de Filosofía y Letras.

Los manifestantes tienen razón, y esos razonamientos cuentan con el respaldo de la inmensa mayoría de personas que integran la comunidad universitaria, yo soy uno de ellos, y la tenemos porque no es posible que en lugar de un auditorio para el complemento de sus actividades educativas, en la UNAM exista un nido de malvivientes, vándalos, fósiles, porros y drogadictos, quienes en lugar de libros ocupan el lugar para organizar fiestecitas, planear robos, servir de refugio y ser centro de distribución de todo tipo de drogas, sí, de eso los acusan y por eso deben salir a la voz de ya.

Dieciocho años son los que estos pelafustanes llevan en ese sitio sin que nadie haga algo al respecto, por eso no estaría mal que -ante el respaldo unánime de los universitarios- el rector Graue actúe con la fuerza de la ley en la mano y si para ello, los actuales ocupantes piden diálogo, pues que lo otorgue, pero con la condición de que sea de inmediato, que pongan si quieren un plazo de horas, no de días, para sacar sus pertenencias, si es que las tienen, pero que ya desocupen el lugar.

“Que desocupen el auditorio Justo Sierra”, es una exigencia de casi la totalidad de los alumnos, es decir, estamos hablando de cerca de 342 mil matriculados, sin contar la plantilla de profesores y trabajadores administrativos, eso dentro de la UNAM, pero de fuera señor rector, usted cuenta con el apoyo de miles de egresados y diversos sectores de población, entonces Dr. Grauel apoyo existe, solo falta que usted decida el día y la hora. Por lo pronto a esos vándalos les empezaremos a contar los días al interior de Filosofía y Letras, que conste.

jorgelgalicia@yahoo.com.mx

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