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Diferentes significados de primeros 100 días

  • Yolanda de la Torre Valdés

En democracia, un tema recurrente cuando un gobernante inicia el periodo para el que fue electo, es lo que hace durante los primeros 100 días de su gestión. Hay quienes consideran que en ese periodo se podrá conocer de las capacidades e intenciones del personaje en cuestión, así como de las relaciones y alianzas que sea capaz de hacer para conseguir los objetivos que se haya trazado.

Por ejemplo, un país que tendrá en breve una segunda vuelta electoral en la que gane quien gane, el triunfador llegará al poder desde partidos que jamás lo habían ocupado antes (como socialistas o neogaullistas), sea el político de centro-derecha, Emmanuel Macron o la ultraderechista Marine Le Pen, independientemente de las implicaciones de cada uno, con seguridad habrá un puntual seguimiento de lo que hagan en los primeros días de su mandato, en caso de ganar, ya que bien puede significar una importante diferencia tanto con el extremadamente impopular último presidente socialista, Francois Hollande e incluso con otros, como Nicolás Sarkozy o Jacques Chirac, de origen
neogaullista.

En México, particularmente en los años en que ha sido más frecuente tener alternancia tanto en estados de la República, como en la propia Presidencia, cada vez que inicia un nuevo sexenio, es práctica frecuente dar un cercano seguimiento a lo que se hace en los primeros cien días, por lo que nuestros mandatarios se enfocan en actividades que señalan lo que habrá de ser el rumbo del sexenio que inicia.

Pero el período de primeros cien días que más ha llamado la atención recientemente a nivel mundial, es el que corresponde al nuevo presidente de Estados Unidos, la nación más poderosa del mundo, que tiene ahora como inquilino de la Casa Blanca al empresario Donald Trump, quien sin haber sido precisamente un militante, llegó al cargo postulado por el Partido
Republicano.

Quizá en cuatrienios previos al que ahora inicia Trump, no se había dado un seguimiento tan cercano a los primeros cien días de Gobierno, dado el proceder básicamente institucional de la mayoría de quienes han gobernado ese país, dándole la fortaleza que le caracteriza actualmente.

Pero el proceder de Trump, quien ha pretendido hacer valer su voluntad a través de órdenes ejecutivas, no ha tenido acercamientos para dialogar y dar viabilidad a sus proyectos, ni con la bancada de su partido en el Congreso, por lo que tanto Republicanos como Demócratas, han rechazado proyectos como aquel con el que pretendía sustituir la atención médica del Obamacare y más recientemente el proyecto de presupuesto, en el que simplemente no pudo incluir la construcción de su pretendido muro fronterizo con México.

Los desaciertos han sido muchos y no tiene sentido volver a hacer mención de cada uno de ellos, cuando han sido motivo constante de nota en los diferentes medios de comunicación a nivel global. Lo que resulta destacable, es que con sucesivas pifias, excentricidades y diferentes expresiones de autoritarismo, Donald Trump ha hecho de sus primeros cien días en el poder, una forma de ver lo poco promisoria que puede resultar su administración que apenas empieza y de la que ha transcurrido apenas un poco más del 6 por ciento del total.
* Senadora de la República

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