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Diplomacia activa

  • Mireille Roccatti

  • Mireille Roccatti

En este Gobierno, una de las acciones que más deberían valorarse es la recuperación de la dignidad y el prestigio diplomático de México. Los valores y principios que orientaron el trabajo diplomático que colocó a nuestro país en un sitial de privilegio y que le ganó el respeto de la mayoría de las naciones, está de regreso. La pesadilla de un nefasto “aprendiz de brujo” ha quedado en las brumas del pasado, como ejemplo de lo que no debe hacerse.

Es cierto que el tobogán empezó a finales del último Gobierno priísta previo a la alternancia, y finalmente quedamos entregados a los intereses de un solo país, segregados y ninguneados en acuerdos y foros multilaterales y peor aún se deterioraron las relaciones bilaterales con naciones hermanas, por la grosera intervención en asuntos internos.

La diplomacia mexicana, entró en una espiral a la baja que le negaba asientos, vocalías o presidencias en los grupos multilaterales que nos corresponderían en carácter de represente regional -comentan algunos diplomáticos hoy en retiro- que en ocasiones parecíamos apestados. Y nuestra opinión y parecer eran sistemáticamente ignorados o soslayados.

Es claro que la relación bilateral más significativa para nosotros es con Estados Unidos y hubo que tejer fino para superar el agravio infligido por el anterior ejecutivo que en un “improntus” colérico” exigió la salida del embajador estadunidense, lo que aplaudió una parte xenófoba ignorante del graderío, sin prever que habría una reacción proporcional, que solo la serenidad y ponderación del Gobierno de Obama, nos permitió superar.

Hoy hace unos días, el presidente Peña Nieto regresó de una visita a Estados Unidos y Canadá y es posible afirmar que esta relación con nuestros socios de América del Norte, está totalmente recompuesta. Y también expresar, que México, no guarda actitudes entreguistas y existen temas con diferendos que irán caminando por la vía del diálogo, y la negociación.

Las relaciones con nuestra propia “área de seguridad nacional”, es decir el Caribe y Centro América, han vuelto a la normalidad, incluso con la propia Cuba, que después del inmenso gesto de dignidad de oponernos a su expulsión de la OEA, luego se malogro por nuestro Gobierno, unos meses, pero la amistad de nuestro pueblos perdura y pronto los tiempos históricos nos permitirán apoyarlos en su devenir histórico, el que solo a los cubanos compete.

En el momento en que –mis dos lectores- pongan su vista en esta páginas nuestro Presidente se encontrará de visita en Perú, donde acudirá a toma de posesión del nuevo Presidente de esa nación Andina y posteriormente acudirá en visita de Estado a la Argentina, que también está estrenando nuevo Presidente.

El hecho de que México interactúe y fomente las relaciones diplomáticas, económicas y culturales con América Latina, no presupone un regreso al pasado, es recuperar los lazos fraternos entre nuestros pueblos, por encima de banderías políticas de los Gobiernos.

Reconocer el trabajo intenso de la Canciller, Claudia Ruiz Massieu, es entender que tiene la capacidad de comprender el nuevo mundo globalizado y que sea mujer, viene a demostrar que ningún género tiene el monopolio del talento.