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Discurso, centro de la comunicación política

  • Yolanda de la Torre Valdés

Yolanda de la Torre V.

Hablar de que el discurso es el centro de la comunicación política, dista mucho de referirse a que la prensa o el público en general, deban someterse a sendas peroratas para enterarse respecto a las labores o la administración ejercida o planeada por los servidores públicos de su esfera inmediata o cualquiera que sea de su interés.

El discurso refleja muchos elementos de la forma en que se conduce o se conducirá un servidor público determinado, la diferencia en los tiempos referida, es porque puede venir de quien ya ocupa algún cargo de elección popular o de alguien que busca ocuparlo, en ambos casos, se trata de algo que debe interesarnos, ya que se refiere a asuntos que tienen que ver con nosotros y con nuestro entorno.

Una de las primeras obligaciones que tiene alguien que es servidor público o bien, aspira a serlo, es conducirse con plena transparencia y disposición a la rendición de cuentas, algo que debe ir contenido en documentos, pero que forma parte también del discurso y muy especialmente de la forma de darlo.

Apenas hace una semana, en Filadelfia, Estados Unidos, se llevó a cabo la Convención Nacional Demócrata, en la que el partido político de ese nombre hizo su candidata presidencial a Hillary Clinton, con miras a las elecciones de noviembre próximo. El evento que duró prácticamente todos los días hábiles de la semana en cuestión, reunió la mejor calidad de discursos que políticamente se han visto en los últimos tiempos, algo que vale la pena revisar a fondo.

Había una lógica expectativa de lo que presentaría la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, después de que en la semana previa, en la Convención Nacional Republicana, Melania Trump, esposa de Donald Trump, candidato republicano, literalmente le plagió parte del discurso que dio la primera vez que su esposo fue candidato en el 2008. Todo indica que las expectativas fueron superadas ante un discurso fluido que mostraba preparación académica y calidad humana por parte de quien lo pronunciaba, a lo que se sumaba una facilidad para conectar con el público asistente y sus más profundas preocupaciones. En esta ocasión Michelle Obama, además de hacer referencia a su esposo, como lo ha hecho otras veces, lo hizo respecto a la candidata, sobre quien hizo énfasis en su calidad de ser la primera mujer que contiende por la Presidencia de Estados Unidos, frente a lo que se mostró solidaria en género y con plena disposición de apoyarla en la campaña por venir.

Un momento cumbre se dio cuando tocó el turno de hablar al presidente Barack Obama, quien logró cautivar a la audiencia con fluidez, una voz clara y fuerte, además de una notable calidez hacia quien fue su rival en el 2008 y después su colaboradora como secretaria de Estado. Por supuesto Barack Obama, una vez más logró conectar con el auditorio y aportar a la unidad de su partido, un requisito básico para ganar una elección.

Ni qué decir del apoyo de pareja y el legendario carisma de Bill Clinton, quien mostró una particular ternura en el discurso en que hizo referencia a las razones por las que habría que votar por su esposa, lo que hizo con una mezcla de ternura, sentido del humor y una total conexión con el público que arrancó una fuerte ovación.

Todos los citados discursos, más otros de minorías, familiares como la hija Chelsea Clinton, celebridades como Eva Longoria y demás, dieron pie a la intervención de la candidata, Hillary Clinton, a quien se le notan los años de aprendizaje discursivo desde que en calidad de primera dama estuvo en la Casa Blanca entre 1993 y el año 2000, pero que ahora deberá hacer frente a lo más fuerte, contender contra un Donald Trump que no se detendrá en escrúpulos para buscar derrotarla, se acabó ya la calidez de casa y los magnos discursos de la Convención, sigue la vida real.
*Senadora de la República

Correo: yolandadelatorre@senado.gob.mx

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