imagotipo

Distraídos / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Quitarle recursos a Pemex y a la CFE representó un error de cálculo. De eso no hay duda. Y apenas estamos entrando al segundo mes del año. Y ya escuchamos al secretario de Hacienda anunciar que el Gobierno federal apoyará a las empresas productivas del Estado para evitar su colapso. Y también al subsecretario señalar que las empresas tienen que ser eficientes para recibir el respaldo.

Desde la atalaya del Poder Legislativo se habla de “fue darse un tiro en el pie”, el proponer los ajustes a las empresas del Estado. Omiten los amos del fuero, que a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública se le pidió en repetidas ocasiones dejar, cuando menos, en las mismas condiciones los recursos para Pemex y CFE, sobre todo para la primera, porque ya se advertía la caída de los pretroprecios.

Si bien el “Ejecutivo propone”, es el Legislativo el que dispone. Revisar cómo los señores diputados, porque es facultad exclusiva, recortan, aumentan, cambian, ajustan, otorgan, quitan dineros a unos y otros rubros, causaría jaqueca al premio Nobel de Economía.

Porque en tratándose de pares, los señores y las señoras diputadas, conceden todo y hasta “moches” reciben para aprobarle a los presidentes municipales la construcción de una alberca en una zona serrana en la que el frío es más cruel que en Siberia.

¿Por qué no reasignaron los recursos para Pemex y la CFE en lugar de reducirlos?

Jesús Zambrano tiene razón en afirmar que recortar los recursos fue un error. ¿Hicieron algo por remediarlo en San Lázaro?