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Dramática / Pablo Marentes

  • Pablo Marentes

Los propósitos que Donald Trump revela como los cimientos de lo que sería su programa de Gobierno, por absurdos resultan inesperados y en consecuencia traumáticos. Dejan una impronta que induce en amplios grupos de ciudadanos, inseguridades perturbadoras. La atmósfera creada por Trump al ganar siete estados en las elecciones primarias del 1 de marzo, el “súper martes”, condujo a la plana mayor de los republicanos históricos contemporáneos, encabezados por Mitt Romney –dos veces candidato republicano a la Presidencia- y John McCain, el piloto prisionero en la guerra de Vietnam y también candidato a la Presidencia, a quienes se sumaron los dos aspirantes de ascendencia cubana, Ted Cruz, nacido en Canadá, y Marco Rubio en la Florida, a presentarse en televisión para dar a conocer la verdadera biografía del inestable, pomposo, verborreico, mentiroso y voraz hombre de empresa, adicto a apariciones en televisión de farándula y como entrevistador procaz de jóvenes mujeres que se atrevieron a someterse a sus interrogatorios.

Las revelaciones del miércoles 2 las patrocinó un grupo de empresarios, financieros y consejeros del partido republicano, que intentan evitar que el partido sea visto como una formación intolerante, intransigente, dogmática, fanática. Uno de esos grupos: “Our Principles”, dio  a conocer antes del programa una presentación de los valores que sostiene ese partido, con base en los cuales definió a Trump como incapaz, no apto, para ser Presidente de Estados Unidos.

Romney lo describió como corrupto, mentiroso, vulgar,  inestable,  insolente con las mujeres, xenófobo intolerante. Y precisó: las ataca porque están sometidas a sus ciclos menstruales, y a la moda. Al mismo tiempo da a conocer en grupo,  sus conquistas fuera de matrimonio.

Sin embargo omitió señalar que Trump suele defraudar a quienes invierten en sus empresas, las cuales, dijo incidentalmente, “no las fundó sino que las heredó.”

Es pertinente recordar que un buen número de ocasiones ha empleado el Capítulo 11 de la ley de quiebras. A ella ha sometido por lo menos en 4 o 5 ocasiones a uno de sus  casinos, y a sus empresas de juegos de azar, para evitar pagos “bajo su protección” mientras las reorganiza financieramente y las robustecerse para ofrecer ¡más trabajos! Concluyó su explicación con una contundente afirmación: “Si los republicanos elegimos a Donald Trump como nuestro candidato, nos alejaremos  cada vez mes de  un futuro seguro y próspero.”

Con todo y los ataques de sus republicanismos críticos, Trump seguirá su rumbo. Él lo que quiere es la Presidencia. Lo que haría menos probable su llegada a la Casa Blanca, es que México hiciera sentir la indispensable presencia mexicana en Estados Unidos. Para las grandes empresas productoras de maíz, cebada, trigo, verduras, y tomates, aguacates, apio, espárragos blancos, además de naranjas, manzanas; para los granjeros que además de criar puercos y reses producen granos y frutas y cereales, los trabajadores agrícolas mexicanos son indispensables.  También para la hotelería y para los dueños de grandes casas o las familias de ingresos medios altos y los de altos ingresos, los trabajadores mexicanos son irremplazables, como lo evidencian los enganchadores que los inducen a caminar al norte.  Allá los esperan, si llegan vivos.

Convendría hablar con SITES, del Instituto Smithsoniano de Washington, www.sites.su.edu  Allí se puede contratar por 2 mil dólares por cada 10 semanas, la dramática presentación histórica del Bracero Program. Se llama Cosecha Amarga, Cosecha Dulce, The Bracero Program 1942–1964. El prospecto describe: La muestra combina erudición histórica, además de  poderosas y dramáticas fotos…