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Educación para un medio ambiente sano

  • Aarón Irizar López

Como cada año, el 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, cuyo propósito es concientizar a la población sobre los problemas que afectan a nuestro planeta, sus ecosistemas y especies.

Este año, la campaña bajo la que se desarrollará se denomina “Alfabetización medioambiental y climática”, por lo que se pretende impulsar la educación en la materia como una herramienta esencial para combatir al cambio climático y fomentar el cuidado al medio ambiente.

La educación constituye una parte fundamental para el desarrollo de los seres humanos en todos los aspectos de su vida, la alfabetización le abre las puertas a mayor información y a mejores oportunidades, y el conocimiento es clave para constituir el carácter de las personas y para la formación de valores, principios y criterios propios.

En este sentido, la alfabetización medioambiental y climática busca crear personas conscientes de las problemáticas ecológicas y del cuidado del planeta, que sean capaces de generar ideas novedosas para ello y que impulsen propuestas políticas y legislativas que contribuyan en la creación de economías verdes y políticas públicas con perspectiva medioambiental.

Para ello, es necesario promover la divulgación de conceptos básicos en la materia, como pueden ser el cambio climático, gases de efecto invernadero, desarrollo sostenible, sustentabilidad, entre otros, no solo en los diferentes niveles educativos del país, sino a través de radio, televisión, redes sociales, así como talleres en centros educativos y espacios de interés social.

Entre las diversas metas de la reforma educativa, promovida y realizada por la actual administración, se busca crear estudiantes conscientes, respetuosos y proactivos que promuevan iniciativas responsables y que cuiden y protejan del medio ambiente con hábitos diarios.

Para ello, se incorporan diversas asignaturas y talleres desde la educación preescolar hasta el nivel medio superior, que tienen como objetivo acercar a los jóvenes a los principales problemas en materia de medio ambiente y cambio climático, así como incentivarlos a tomar parte en acciones que busquen crear un cambio positivo en la materia.

Estos cambios en la formación académica de los jóvenes constituye un gran logro para el sistema educativo mexicano y el cuidado al medio ambiente, sin embargo, la educación formal no es el único frente a través del cual se puede actuar.

La difusión del conocimiento en materia de medio ambiente va más allá de los recintos educativos. También puede impulsarse a través de la creación de contenidos novedosos en los medios de comunicación, que fomenten el cuidado de los ecosistemas, las especies silvestres y de una cultura del reciclaje y de acciones que protejan nuestro entorno.

Individualmente, también podemos colaborar en esta noble labor. Como padres podemos fomentar entre nuestros hijos una conciencia ambiental, así como hábitos ecológicos y sustentables. Como individuos podemos compartir en las redes sociales artículos de difusión en la materia e incluso colaborar directamente como voluntarios en organizaciones defensoras del medio ambiente.

Existen otras formas en las que podemos ser partícipes, sigamos de cerca las actividades de la ONU para celebrar el Día de la Madre Tierra.