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Educación y seguridad (Presupuesto 2016) / Libertad Bajo palabra /Pedro de Leon Mojarro

  • Pedro de León Mojarro

“Donde hay educación no hay distinción de clases”.

Confucio

Desde 2010 he estado insistiendo en lo que significaría bajarle 50 mil millones de pesos a seguridad y canalizarlos al apoyo de proyectos para los jóvenes que no estudian ni trabajan, a quienes lamentablemente la terca realidad ha convertido “en carne de cañón” de la delincuencia.

Se escucha en los pasillos de la Cámara de Diputados que el 2016 va a ser más difícil que el 2015, de hecho, el Proyecto de Presupuesto de Egresos presentado en septiembre por la Secretaría de Hacienda ante el Congreso, considera un recorte de 5.5 por ciento con relación al de 2015, es decir, 221 mil  millones de pesos menos.

El ajuste anunciado como Presupuesto Base Cero responde a la necesidad de hacer más con menos, en un contexto de menores ingresos para el país.

Analizando las prioridades nacionales, entre las que se encuentra la seguridad, es evidente que no habrá presupuesto que alcance para comprar armamento y patrullas con el fin combatir la delincuencia y proteger a nuestros jóvenes.

Por eso es indispensable generar una bolsa de recursos que nos permita comprobar que es mucho más barato en recursos y vidas humanas atender a los jóvenes con educación, recreación y empleo, que intentar aplacarlos por la vía violenta.

En la propuesta de presupuesto para educación, se considera una disminución de casi seis mil millones de pesos respecto de 2015, se proyecta asignar a este rubro 299  mil millones de pesos, mientras que para 2015 se aprobaron 305 mil millones.

El gasto en seguridad, en nueve años, se triplicó, al incrementarse de 100 mil a 300 mil millones, no obstante la inseguridad aumentó, lo que nos demuestra que esa no es la vía.

Es evidente, que mientras haya altos niveles de desigualdad, bajos niveles salariales y pocas oportunidades de empleo, sobre todo para los jóvenes, ningún monto orientado a seguridad será suficiente. ¿Por qué no cambiar el modelo?

Hay dos grandes aciertos en la propuesta de presupuesto para educación del próximo año: 1) La atención a la educación superior, con el aumento del presupuesto para la UNAM, el IPN y la UAM y en general para todas las Universidades y 2) Las acciones de apoyo al personal docente bajo una perspectiva de  fortalecimiento del federalismo educativo.

Igualmente, no hay que olvidar la estrategia anunciada para la renovación de la infraestructura educativa, por 50 mil millones.

Sería deseable que estos recursos, fueran ejecutados, mediante asignación directa, en estrecha coordinación con los padres de familia a equipos de jóvenes desplegados por todo el país.

A pesar de estos aciertos, no hay que perder de vista que no hay mejor arma contra la violencia, la pobreza y la vulnerabilidad de un pueblo que la educación, por eso contrario a restar, hay que sumarle a su presupuesto, así como a la creación de oportunidades de empleo y apoyo para proyectos productivos para que una vez finalizados sus estudios, los egresados de las instituciones educativas cuenten con opciones de desarrollo profesional.

Vale insistir, recuperar a nuestra juventud y con ella el futuro de nuestro país, pasa por las opciones de estudio, recreación y empleo, para millones de jóvenes que hoy deambulan sin más destino que el de la delincuencia. Dinero hay, solo falta afinar la puntería para invertirlo, los diputados tienen la última palabra.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.

P.D. Con sentimientos encontrados le expreso mi cariño y condolencias a Fabiola, Tommy y Nidia; igual que a Rocío, Sergio Humberto y Carlitos. Descansen en paz queridos Tomás y Humberto.
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Sitio Web:www.pedrodeleon.mx

*Miembro activo de # Unidos Podemos A.C.