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Efecto bisturí

  • Efecto Bisturí: Dr. Antonio Castellano Barroso

  •  José Luis Cuevas y la cirugía plástica

El día 3 de julio de 2017, a los 86 años, falleció José Luis Cuevas, pintor, escultor, escritor e ilustrador mexicano. Me parece que su fama trascendía ampliamente a las artes, dotado de una magnética personalidad, desde muy joven aprovechó los medios como pocos para darse a conocer.

Hace unos cinco años, en una fiesta de cumpleaños de un amigo mutuo, en el restaurante La Palmera, en Altavista, me tocó en suerte sentarme junto a él en la mesa de honor. Por dos segundos cerré los ojos para recordar la conversación que tuvimos en esa
oportunidad.

-¿Usted es doctor?

-Sí, maestro, soy cirujano plástico,

-No me diga. ¿Oiga platíqueme que hay para el cuello?

Comencé la plática de que existe una cirugía poco invasiva que elimina la piel que sobra en el cuello e inclusive se pueden eliminar zonas de grasa que se forman en el cuello; es decir, la papada. No terminé mi explicación cuando rápidamente él interrumpió y me confesó que no le gustaba su cuello.

“Mire doctor, yo inicié hace muchos años haciéndome una pintura de mi rostro todos los días, después seguí tomándome una foto diaria. Usted debe saber que el estudio de estos rasgos para expertos en cara como usted y como yo, es de un gran valor. No lo hago por vanidad ya que yo no me considero vanidoso, lo hago para verificar mi proceso día a día”, me dijo.

Fantaseamos un rato sobre qué cirugía le haría a su cuello y cómo cambiaría su imagen.

“Maestro, un cuello bien definido con el borde de la mandíbula bien marcado es una señal de juventud”, le aclaré. La plática era interrumpida con frecuencia por admiradores que se acercaban a saludarlo y fotógrafos de los medios que le pedían que posara. Al final estuvo de acuerdo con la cirugía propuesta e incluso hablamos de cuánto costaba y cómo era el proceso para poder realizarla. Volteó a su izquierda y le dijo a su señora: “¿Qué te parece si el doctor me quita este cuello que me estorba?” Ella asintió a favor.

“Mire doctor, ustedes los cirujanos plásticos deberían tener una actitud de prudencia, ¿a qué me refiero? Está bien que los pacientes se vean mejor, pero nunca exagerar en los cambios como para que la persona parezca otra o que se quiten las expresiones. De todos es muy conocido que Cantinflas se operó unas veces en los años 70 y a partir de sus cirugías de cara sus expresiones como que se apagaron, ya no transmitía gracia”, me explicó.

Le recordé que tenía muy presente una foto de Cantinflas que en la parte de atrás mostraba un cuadro del artista en su juventud y él en primer plano; 30 años después, Mario Moreno transformado por el tiempo.

El maestro Cuevas se quedó en la mesa de honor una media hora, después se despidió y se fue a su casa. La cirugía nunca se efectuó.

Me llama la atención que una persona con esa personalidad narcisista, tuviera el concepto de la cirugía plástica muy cuidada. Estuve de acuerdo con él y al momento recuerdo nuestro encuentro como enriquecedor para mí como profesional de la cirugía plástica. Honor a quien honor merece, Cuevas dejó cuadros, dibujos, ideas y se volvió un personaje del México moderno.