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Efecto Bisturí / Dr. Antonio Castellanos Barroso

  • Efecto Bisturí: Dr. Antonio Castellano Barroso

Desde que somos niños estamos en contacto con médicos, a nuestra madre le cuida el embarazo un médico general o un ginecólogo, al nacer el ginecólogo nos recibe en este mundo e inmediatamente nos transfiere a un pediatra que se hace cargo de nuestra reanimación de aspirarnos el liquido amniótico de la nariz y la boca, nos colocan debajo de una fuente de calor; aquí se aplica la calificación de “APGAR” y enseguida verifica nuestros signos vitales, escucha el corazón, los pulmones, los reflejos neurológicos, es decir, una valoración general.

Nuestra vida se asocia a la medicina, nada es más valioso que la salud, crecimos de la mano de un buen pediatría, a pesar de los esfuerzos y consejos de otras personas bien intencionadas que no son médicos. Yo recuerdo que de niño me gustaba ir al pediatra, el señor pintaba canas y tenía una gran sonrisa. Mi mamá llega casi con el diagnóstico en la punta de la lengua pero en el tratamiento, el experto dictaba cátedra, crecimos bajo su consejo.

Fue mi primera imagen de un médico, bata blanca un estetoscopio colgado al cuello y un martillito de hule en el bolsillo. El consultorio en la colonia Roma en una vieja casa en las calles de Córdova.

Poco a poco el niño fue tomando gusto por la biología y los animales, interesado en cómo funcionábamos, cómo respirábamos y comíamos y además cómo lo hacían los animales que nos rodeaban; en primero de secundaria decidí, como al mes, de iniciar con las clases de biología que quería ser médico, el interés era formalmente en nuestra perfección de seres biológicos.

Recuerdo que mi hermana tuvo una alergia muy difícil de tratar con erupciones en la piel, no fue hasta que la internaron y trataron el actual Instituto Nacional de Pediatría que se resolvió su problema. Siempre ligados a la medicina así en la visión de un niño.

Ya enfocado a ser médico, cursé la secundaria y la preparatoria, en esta ultima en el área de químico-biológicas, llevando anatomía me reencontré con los anhelos seguir en la carrera de medicina. Ya ahora con un sentido humanista de ayuda al prójimo y servicio. Siempre pensé que recibir un agradecimiento una sonrisa de un paciente agradecido enriquecería mi espíritu. Y así ha sido a lo largo de los años.

Yo soy cirujano plástico y reconstructor, pero antes estudie la especialidad de cirugía general y antes que especialista médico general orgullosamente por la Universidad Nacional Autónoma de México. Estando en la carrera, conocí al Dr. Sadot Zuñiga Chapa, mi maestro de anatomía humana y primer cirujano que se cruzo en mi vida, la bonomía y ejemplo del maestro Sadot me cautivó a seguir en el camino de la anatomía como ayudante de profesor y después llegé a ser profesor titular de la cátedra en la UNAM. En segundo año conocí a otro cirujano general aun en activo, el dr. Enrique Wintergerts Toledo, oaxaqueño y muy conectado con sus alumnos, ahí tuve mi primer libro de cirugía en ingles y aprendimos a valorar con determinación los artículos médicos. Así, unos años después como estudiantes e instructores de anatomía conocí a mi amigo el dr. Francisco Ferrerira Aguila, cirujano plástico en activo y profesor de la facultad de medicina, con el ejemplo de él me empecé a interesar en la cirugía plástica y al paso de los años logre estudiar esta especialidad en el Hospital General de México de la Secretaría de Salud. Gran ejemplo en mi vida como cirujano plástico fueron el maestro Nicolás Sastre Ortiz y el maestro Fernando Ortiz Monasterio. Los maestros enseñan con el ejemplo y también se aprende de los que como decimos en medicina no enseñan nada. Yo soy cirujano plástico desde 1990.

Mis hijos tuvieron un pediatra magnifico, El dr. Luis Mas Fabri (QEPD,) viejo lobo de mar y apoyo de las madres en todo momento, siempre ligados a un buen médico crecemos y vivimos en tranquilidad.

Ser médico es un regalo, y se vive todos los días con desafíos en todos los ámbitos, pero con gran entusiasmo en los nuevos conocimientos y desarrollos actuales. Nos enfrentamos a la muerte y hay que tener una madurez para enfrentar el reto, algunos lo viven todos los días es un reto duro. No es lo mismo lo que aprendimos hace años a lo que se enseña hoy. Hay enfermedades controladas e incluso erradicadas y mejoras en el diagnostico y el tratamiento de muchas enfermedades. En cirugía plástica, por ejemplo, no existía la liposucción hace 25 años, ni los rellenos faciales y la microcirugía reconstructiva empezaba a crecer, así mismo esto sucede en todas las especialidades; nuevos fármacos, nuevos métodos de diagnostico, la medicina regenerativa, la genética asociada al diagnostico y la terapéutica relacionada a los genes del paciente. Enfermedades mortales como el SIDA ahora se han vuelto enfermedades crónicas no necesariamente mortales.

Cada médico tiene una historia que contar de su camino árduo y sinuoso en la medicina moderna. Hoy quiero rendirle tributo a mis maestros y compañeros médicos que fueron guía y determinaron mi paso en esta noble y magnifica profesión. Un abrazo a todos con cariño y admiración. Felicidades a todos los médicos en su día. (23 de octubre)

Dr. Antonio Castellanos Barroso. Cirujano plástico y reconstructivo certificado 496

Egresado del servicio de cirugía plástica y reconstructiva del Hospital General De México, Secretaría de Salud México D.F.

Celular México DF
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Teléfonos oficina (55)6279-6163

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